CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 9, 2004.- En la Cámara de Diputados continua el análisis del anteproyecto de ley para instalar casinos en México. Sin embrago, el rechazo social a su eventual aprobación sigue creciendo.
“Yo sería totalmente contrario a que se establecieran casinos en el país”, dijo Bernardo Bátiz, procurador de Justicia del Distrito Federal el 31 de octubre del presente año.
“Totalmente en contra de que se instalen casinos en cualquier punto de la República Mexicana”, comentó Guillermo Bustamente, presidente de la Unión Nacional de Padres de Familia.
Los presuntos beneficios que se afirma aportarán los casinos a la economía mexicana, están en duda.
“Dice que se va a fomentar el turismo, va a traer divisas, va a traer empleo y nosotros estamos diciendo muéstrame por favor un estudio que valida lo que ustedes están diciendo y hasta la fecha no hemos visto nada”, afirmó Gordon F. Viberg, presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico.
“En especial a mí me preocupa muchísimo lo que puede pasar en lugares como Cancún, como Los Cabos, como Acapulco, donde hoy en día más o menos mantenemos un control, pero si le añadimos ese componente se puede traducir en que de hecho dejen de venir turistas por convertirse en un lugar inseguro”, afirmó Gastón Azcárraga, presidente de Grupo Posadas, el 8 de noviembre del presente.
La Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados dice que ya se tienen los estudios para discutir el proyecto de reforma de ley.
“Nosotros decimos que vamos a establecer algo de lo cual México se sienta orgulloso y que nos pueda generar ingresos fiscales que les permita a los tres niveles de gobierno el poder atender las demandas sociales que nuestras comunidades les presentan”, señaló Francisco Javier Bravo, de la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados el 14 de junio del presente.
Los estudios, sin embargo, no están actualizados.
“La mayoría de estos estudios son hechos, yo digo hace un promedio de cinco a diez años, no lo que consideramos que existe en México hoy, temas de seguridad, temas de lavado de dinero, temas de la delincuencia”, agregó Gordon F. Viberg.
“Pensamos que son estudios en que son parciales, muchos de ellos interesados y curiosamente ninguno de ellos habla en específico del tema de la seguridad”, señaló Gastón Azcárraga.
Los efectos sociales que provocará en México la eventual operación de casinos son preocupantes.
“El problema de la prostitución, el problema de las adicciones, al alcohol, a la droga, al propio juego y a los padres de familia nos preocupa mucho eso”, declaró Guillermo Bustamente.
La Iglesia Católica también se opone a la instalación de casinos en México.
“Si ya de por sí el país se ha visto incapaz de desarmar esta delincuencia organizada, a quien le cabe en la mente que sea un beneficio para el país, que metamos un ingrediente más que va a crecer la delincuencia organizada”, afirmó Carlos Aguiar, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano el 30 de agosto.
Antes de ser presentado al pleno de la Cámara de Diputados, el dictamen de la iniciativa de Ley Federal de Juegos con Apuestas y Sorteos, tendrá que ser analizado por las comisiones de turismo, hacienda y gobernación.