CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 9, 2004.- En los últimos diez años se han intensificado los intentos para que se autorice la operación de casinos en México. Hasta la fecha ninguno ha prosperado.
El más reciente ocurrió en abril pasado.
El diputado federal priísta Francisco Bravo Carbajal presentó la iniciativa de Ley Federal de Juegos con Apuestas y Sorteos, que contempla la legalización de casinos en México.
Quienes apoyan y promueven esta iniciativa de ley afirman que la legalización de casinos generará más inversión y turismo a México.
Prevén la creación de al menos 50 mil empleos y una recaudación mínima, vía impuestos, de siete mil millones de pesos anuales.
“Yo creo que los casinos, el juego en sí, le puede dar este insumo económico a la materia turística en el país”, señaló Omar Bazán, diputado del Partido revolucionario Institucional (PRI) y miembro de la Comisión de Turismo.
“La creación de empleos es una visualización que creemos que a través de los casino podemos traer a este país”, señaló Janet Ovando, diputada del Partido Acción Nacional (PAN) y miembro de la Comisión de Turismo.
“Si en otros países están funcionando, han generado divisas, creo que aquí en México también se debería promover”, aseguró Gilberto Ensastiga, diputado del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Existen por lo menos 30 estudios hechos en México sobre el tema de los casinos.
En ellos se ha privilegiado el aspecto económico, pero no se ha profundizado en los impactos sociales que provocaría su eventual funcionamiento.
“No se ha tenido muy obvio que también se debe de estudiar el impacto social y más bajo la base de que el 90% de los que van a jugar son mexicanos”, dijo Elizabeth Yañez diputada del PAN .
Quienes se oponen a los casinos en México, apelan a las investigaciones realizadas en Estados Unidos y otros países sobre los impactos negativos que provocan en la sociedad.
“Está demostrado estadísticamente que por los menos el 25% de los jugadores que están considerados como jugadores adictos han intentado por lo menos una vez suicidarse. En Minesota. Han tenido pérdidas hasta por 200 millones de dólares al año por concepto de ingresos perdidos, deudas incobrables, delitos. En Nevada, es el estado de los Estados Unidos donde es más alto el índice de deserción en bachillerato”, señaló Arturo Nahle diputado del PRD.
“Atlantic era el lugar número 50, en los Estados Unidos en materia de seguridad. A tres años de que se autorizó el juego en Atlantic pasó del 50 al primer lugar en materia de inseguridad”, comentó Nahle.
“En otros países de Latinoamerica como es el caso de Perú y han sido verdaderamente desastrosas, desalentadoras y no han resuelto ningún tipo de problema económico, al contrario han traído una serie de problemas de drogadicción, de tráfico de mujeres, de tráfico sexual de niños y de drogas, lavado de dinero”, aseguró Marcela Guerra, diputada del PRI.
A diferencia de Estados Unidos, en México no se conoce a fondo la problemática que genera la operación de casinos y su impacto real en la sociedad.
En 1990 el Departamento de Salud Mental del estado de Maryland informó que el 62% de los jugadores problema estuvieron involucrados en actos delictivos.
Ese mismo año la Asociación de Jugadores Anónimos reveló que el 57 % de sus miembros reconoció haber robado para seguir apostando.
En el 2001 los economistas Grinols y Mustard revelaron los resultados de un estudio denominado ‘Rentabilidad Económica Contra Rentabilidad Social’.
Concluyeron que los costos de los casinos son por lo menos 1.9 veces más altos que los beneficios que generan.