TUXTLA GUTIÉRREZ, México, nov. 17, 2004.- Alejandra ya sabe leer y escribir, tiene 10 años y en agosto pasado logró entrar a primero de primaria. Alejandra nació con SIDA y sufrió discriminación, primero fue rechazada por la escuela Emilio Rabasa del municipio de Ocozocoautla y luego de una recomendación de la Comisión de Derechos Humanos fue aceptada en la escuela Elpidio López.
“Ya estoy aprendiendo más y le estoy echando ganas y que yo siga viniendo a leer y escribir y a pasar año”, señaló Alejandra.
Recientemente la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió una nueva recomendación, que según las autoridades de Chiapas, ya se cumplió.
La integración de Alejandra en la escuela es notoria, se ha vuelto más sociable y tiene muchos amigos.
“Jugamos a correr, si no a veces a escondidas”, dijo Alejandra.
“La quiero mucho”, comentó Daysy, amiga de Alejandra.
“Es normal como cualquier niño de su edad no veo ninguna cosa diferente en ella”, expresó Nelsy Argueta González, maestra de Alejandra.
“Ya no está como antes que no podía correr, caminar ligero, gracias a Dios está bastante mejor”, indicó Andrea Galdámez López, abuelita de Alejandra.
Alejandra se le va contenta y sólo faltan algunos días de clase cuando tiene que viajar a la ciudad de México para recibir su tratamiento.