CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 25, 2004.- Nombre: Jorge Gómez González.
Delito: Robo calificado.
Sentencia: 4 años, 8 meses.
Preliberacion: En el año 2002. “Bien, tranquilo, más o menos me empiezo a adaptar a mi familia, más que nada no es fácil acoplarme hacia ellos otra vez”, señaló Jorge Gómez, excarcelado bajo palabra.
“Voy a vender donas y de aquí va a salir en lo que encuentro trabajo”, destacó Jorge Gómez.
"EL DINERO NO ALCANZA
“Pues, chale no, necesito cierta cantidad y me gustaría volver a robar”, destacó Jorge Gómez.
Jorge volvió a cometer asaltos y a consumir drogas.
“El viernes decidí internarlo porque ya andaba muy mal”, aseguró la madre de Jorge.
“Yo salí güey, con una ilusión de cambiar güey, de sacar adelante a mi familia, pero yo mismo me di cuenta hasta donde los desmadres dentro del Reclusorio, pero a huevo, no podía dejar de drogar, no podía o no quería güey, siempre me he refugiado en las drogas”, señaló Jorge en una sesión del programa de desintoxicación.
DOS AÑOS DESPUÉS
“Lo volvieron a agarrar, ahorita volvió a estar en el reclusorio”, apuntó René Pardave Campos, cuñado de Jorge.
Jorge es acusado de asaltar en el mercado de La Lagunilla. Espera sentencia.
Jorge: Más que nada, si tu me garantizaras que me pudieran cambiar a Santa Martha.
Reportero: No, no yo no puedo hacer eso, no, yo no te puedo ayudar en ese aspecto, que te quede claro.
Jorge: Sí, entonces no, la verdad no Santos.
Reportero: Ok, yo, lo que tu quieras, yo le comentó a tu mamá y espero que le eches ganas.
Jorge: Si, le voy a echar muchas ganas, yo te lo agradezco también ahí si ves a mi mamá ahí me la saludas.
Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos...
Eduardo Galeano.
Nombre: Cirilo Olea Catalán.
Delito: homicidio calificado.
Sentencia: 16 años 4 meses.
Preliberación: 2002.
Cirilo asesinó a un amigo de parranda.
El delito nunca lo cometí, pero ya lo pagué y todo, yo sé que no lo cometí.
En libertad, Cirilo aceptó haber cometido el homicidio.
“Si, fue un desmadre y, ¿la pistola nunca la encontraron o sí?... No, no, pues ya no, ahí la tengo, jajajaja”, señaló Cirilio Olea.
Al salir de prisión Cirilo buscó a su madre en la Sierra de Guerrero.
“Son desgracias que no podemos evitar a veces, dice ella que ya no vuelva a repetir lo que hizo”, dijo Cirilio.
DOS AÑOS DESPUÉS
Cirilo ya no vive con su hermana, se pelearon.
“Por lo menos que viniera a visitarme o por lo menos a ver que es lo que yo necesitaba cuando el necesitó de nosotros ahí estábamos con él”, afirmó Anastasia, hermana de Cirilo.
Durante 10 años, Anastacia fue el único familiar que lo apoyó.
“Yo fui la única persona, soy la que vi por él, que no es justo que él nos pagara de esta manera”, declaró Anastasia.
En la actualidad, Cirilo vive con una mujer en el Estado de México, a su familia la olvidó.
Todos los hombres estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde: proverbio mexicano.