CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 29, 2004.- La mayoría de los que han estado en la cárcel y recuperan la libertad saben lo difícil que es empezar una nueva vida. ¿Es posible la rehabilitación? La respuesta la tienen ellos, los que han estado en la cárcel y hoy están libres.
“No lo cometí, pero por el simple hecho de andar de loco, de andar de psicotrópico”, dijo Salvador, fue acusado de participar en el asesinato de una niña de 15 años de edad.
Estuvo preso en las Islas Marías y la libertad le llegó a Salvador de la misma manera que la perdió... por sorpresa.
“Llegaste como un hombre preso y sales como un hombre libre... llore mi hijo, los hombres también lloran; no se raje”, le dijo el director del penal a Salvador.
Antes de abandonar las Islas Marías, Salvador se despidió de su novia, que se .
“Siempre que me hacen hablar de ti me gana este pinche sentimiento”, comentó Salvador.
SALVADOR BUSCA TRABAJO
“En caso de que en el siguiente empleo al que voy a ir, en caso de que haya algún pretexto o que se yo, no importa. Yo me voy a mover, no por eso me voy a estancar”, expresó Salvador.
DOS AÑOS DESPUÉS “Pues me ha ido bien, o sea, he trabajado, me puse a estudiar un rato y me metí a una carrera de mecánico, es de mecánico automotriz y diesel”, dijo Salvador.
Salvador ya tiene un trabajo estable.
“Me contrataron como armador de motocicletas, ahí estamos ahorita trabajando de armadores”, manifestó Salvador.
“Pues como compañero de trabajo es buena persona, es muy chambeador”, indicó Omar Tahuilan, compañero de trabajo de Salvador.
LA VIDA CAMBIA
“Conocí a una dama y... pues ahorita tengo una bebé que tiene, que serán, ocho meses”, señaló Salvador Murillo.
FORJANDO EL FUTURO
“Pues ahorita mis planes serían sacar adelante a mi hija y si logramos terminar la escuela tratar de poner un taller mecánico”, comentó Salvador Murillo.
La libertad es como la vida, sólo la merece quien sabe conquistarla todos los días.
Goethe.