CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 30, 2004.- En México se registran al año 300 mil embarazos en adolescentes, la mayoría no deseados. Por ello la Universidad del Valle de México campus Toluca busca concientizar a las y los jóvenes dándoles la experiencia de ser papás por tres días.
Estos son bebés virtuales, con las mismas características físicas que un ser humano.
Incluso lloran, comen y se les cambia el pañal.
Fueron entregados a los alumnos de quinto y sexto nivel de bachillerato.
Valeria Raphael y Anuar Abuchard dicen estar concientes de la responsabilidad que implica cuidar un bebé, sobre todo desde los 18 años.
“Para saber si en realidad eres lo suficientemente responsable como dices que eres a esta edad y si te puedes hacer cargo de una criatura así", señala Valeria.
“Por curiosidad para ver que se siente ser padre por un fin de semana, pues no voy a salir de plano", afirma Anuar.
Un ex científico de la NASA los creó en Estados Unidos.
Son bebés interactivos que contienen un chip electrónico almacenando la información sobre los cuidados que recibió.
Napoleón Ávila, promotor de ‘Bebés virtuales’ explica que “es en base a una computadora y de censores, te va a llorar cuando quiera comer, quiera eructar, quiera cambio de pañal, que esté incómodo de una forma, quiere que lo cambien, lo arrullen y lo apapachen como cualquier bebé".
Son cerca de 21 millones de adolescentes que hay en el país y que enfrentan el riesgo de sufrir las consecuencias de ser padres a temprana edad.
En esta universidad consideraron al bebé virtual como un método reflexivo para los jóvenes.
Hugo Figueroa, director del bachillerato de la Universidad del Valle de México, afirma que durante el año pasado se registraron más de 300 mil abortos clandestinos en el mundo, y de estos, a unos 100 mil se causó una muerte por un mal aborto o bien daños que son permanentes en las mujeres".
Está catalogado como un proyecto que explora las consecuencias físicas, emocionales, sociales y económicas que implica la paternidad.
Es importante difundir este tipo de programas, porque de esta forma se previene un futuro talvez indeseable para muchos adolescentes.