La leishmaniasis, una enfermedad parasitaria transmitida por un insecto, amenaza a 350 millones de personas en el mundo; aumenta en Chiapas el número de infectados
CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 11, 2007.- En la actualidad el 80 por ciento de la población mundial tiene escaso o nulo acceso a los medicamentos más elementales, y México no es la excepción. Padecimientos como el paludismo y la tuberculosis, para los que existen fármacos, cobran millones de víctimas al año en todo el mundo.
El paludismo, la enfermedad transmisible más extendida en el mundo, ocasiona cada año 500 millones de ataques palúdicos, mismos que provocan entre uno y dos millones de muertes, siendo los menores de cinco años las principales víctimas.
Aunque la batalla para controlar enfermedades como la tuberculosis o el paludismo es larga, los gobiernos de los países afectados están trabajando, pero existen otros padecimientos que, a pesar de que ocasionan graves daños, no son tomados en cuenta.
Uno de ellos es la leishmaniasis, una enfermedad parasitaria transmitida por la picadura de un insecto, y que es considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las catorce Enfermedades Tropicales Desatendidas debido a que persisten en las comunidades más pobres y marginadas, y han sido prácticamente eliminadas, y por lo tanto olvidadas, en las regiones más desarrolladas.
La leishmaniasis, a pesar del gran sufrimiento y la discapacidad permanente que provoca tiene poca visibilidad y se le asigna baja prioridad, sobre todo porque, explica la OMS, “quienes la padecen apenas tienen voz en el terreno político y son demasiado pobres para exigir tratamiento”.
Este padecimiento, endémico en 88 países de cuatro continentes, amenaza a 350 millones de personas. La OMS calcula que existen 12 millones de afectados en el mundo, y cada año se infectan entre 1,5 y 2 millones de personas, de las cuales mueren 200 mil anualmente en todo el mundo (70 por ciento son niños) y deja a otros miles con severas discapacidades.
En México este padecimiento se distribuye en aproximadamente 20 estados: Coahuila, Durango, Nuevo León, Sinaloa, Tamaulipas, San Luis Potosí, Morelos, Puebla, Hidalgo, Michoacán, Jalisco, Nayarit, Guerrero, Oaxaca, Yucatán, Veracruz, Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Chiapas, que es el estado con mayor índice de casos a nivel nacional.
Esta compleja enfermedad tiene seis variantes, pero en la República Mexicana sólo se han detectado dos: la cutánea y la visceral.
Los síntomas de la leishmaniasis cutánea, también conocida como úlcera de los chicleros o lepra de la montaña son úlceras en el rostro, brazos y piernas, lo que la vuelve altamente incapacitante y desfigurante, por lo que en ocasiones los afectados corren el riesgo de ser apartados de su comunidad.
La leishmaniasis visceral se manifiesta con fiebre, pérdida de peso, cansancio y el deterioro interno de los órganos viscerales; esta variante, sin el tratamiento adecuado, puede causar la muerte del paciente en un par de años.
Según la coordinadora estatal del Programa de Prevención y Control de Leishmaniasis, Olga Naxhieli García Decelis, en Chiapas se ha registrado un incremento en el número de infectados. Informó que de 1990 a 2006 se han notificado mil 502 casos de leishmaniasis cutánea y 88 de la visceral.
Para hacer frente a esta enfermedad el gobierno de Chiapas, a través de la Secretaría de Salud, firmó el pasado lunes 8 de octubre un convenio con la farmacéutica sanofi-aventis con la finalidad de incorporar los medicamentos necesarios para el tratamiento de las personas que padecen esta enfermedad en la entidad.
El convenio, llamado Acceso al Medicamento, se concretó ante la preocupación del Estado por el incremento de casos de leishmaniasis y como parte del programa de responsabilidad social de la farmacéutica francesa, único comercializador del tratamiento contra esta enfermedad tropical.
El programa consiste en una política de acceso a medicamentos en tres áreas: política de precios diferenciados, nuevo desarrollo de medicamentos existentes y campañas educativas e informativas. Se busca proveer mil dosis al mes a la Secretaría de Salud chiapaneca, la cual pagará por cada dosis alrededor de unos 13 pesos.
Pero para que la batalla contra esta enfermedad sea frontal se llevarán a cabo también campañas de información en todos los eslabones de la cadena sanitaria.
“El medicamento no es suficiente, debemos educar a la gente, que conozca la enfermedad desde que ve el piquete” comentó Robert Sebbag, vicepresidente de Acceso a los Medicamentos de sanofi-aventis.
También se tienen contempladas acciones dirigidas a médicos con el objetivo de difundir información sobre las recomendaciones más recientes acerca del diagnóstico y el tratamiento de la leishmaniasis.
Se prevé implementar programas similares con los gobiernos de Yucatán, Quintana Roo, Campeche y Tabasco, pero en estos casos la enfermedad a tratar sería el paludismo.