La epopeya de ser Diego Rivera

 
 
por: Miguel Camacho
Fuente: Noticieros Televisa
 

Con un recorrido por su obra mural se rinde homenaje a Diego Rivera a 50 años de su muerte

 
CIUDAD DE MÉXICO, México, nov 1, 2007.- Como parte del homenaje nacional para conmemorar el 50 aniversario luctuoso del pintor y muralista Diego Rivera , los mexicanos y todas las personas que visiten el Palacio de Bellas Artes podrán disfrutar de “Epopeya Mural”, una exposición que hace un recorrido a través de la obra del guanajuatense.

El concepto de la muestra derivó de una investigación iniciada en el 2003, la cual estuvo a cargo de los curadores de la exposición Américo Sánchez y Juan Coronel, quienes comentaron en exclusiva a Noticieros Televisa.com que en un principio no diseñaron “Epopeya Mural” para ser montada en el Palacio de Bellas Artes, sino en el Museo Anahuacalli, lo que ocasionó cambios en el guión museográfico de la muestra cuando se tomó la decisión de cambiarla de sede.

“Esta exposición inicialmente la pensamos para otro espacio, la estábamos haciendo para el Museo Anahuacalli… Eso, entre otras cosas, además de ser otro espacio en el sentido museográfico, implicaba la posibilidad de disponer de muchas obras importantes que pertenecen a ese museo, pero que solamente pueden estar ahí, ya que por ley el acervo del Museo Anahuacalli, como el de la Casa Museo de Frida Kahlo no puede salir de esos recintos… En el Anahuacalli hay obra y los proyectos de varios murales, por ejemplo el del Rockefeller Center”, comenta el maestro Américo Sánchez, curador de la muestra.

LA OBRA MURAL DE DIEGO RIVERA

A decir del maestro Américo Sánchez, la obra mural de Diego Rivera puede clasificarse en tres grandes etapas:

  • La primera la realizó al fresco y su temática estuvo caracterizada por una crítica social muy aguda. A esta etapa pertenecen los murales de edificios públicos como el Palacio Nacional, la Secretaría de Educación Pública y el Palacio de Bellas Artes (en la exposición puede verse “El hombre controlador del Universo”, pintado en el mismo Palacio de Bellas Artes).

  • La segunda etapa es la de los grandes murales transportables. Estos murales estaban compuestos por grandes paneles, incluso de tela, que eran armados de manera definitiva en el lugar donde iban a ser expuestos. Esta técnica servía, además de para facilitar la movilidad de las piezas, para evitar los daños estructurales que presentaban los murales al fresco.

    En esta etapa, dice el maestro Sánchez, Diego Rivera comenzó a incluir temas meramente decorativos en sus trabajos, un ejemplo de ello “son los murales que pintó para el Hotel Reforma”.

  • En la tercera etapa de su trabajo mural Diego Rivera realizó la mayoría de sus trabajos murales con mosaicos. Ejemplos de esta etapa son el mural de la cornisa del Teatro Insurgentes, actualmente en restauración; las albercas que realizó en la casa de Dolores Olmedo y los murales de la casa de Ema Hurtado, su última esposa. En la exposición puede observarse el Cantinflas del Teatro Insurgentes.

LA DIFERENCIA DE LA OBRA DE RIVERA EN MÉXICO Y ESTADOS UNIDOS

Diego Rivera fue un autor internacional, pero aún en la obra que pintó en los Estados Unidos su estilo de trabajo e ideología nunca cambió.

“Su estilo nunca cambió, lo que cambió siempre de mural a mural fueron las propuestas. Diego no era un autor, digamos, un chambista. Diego para cada uno de sus encargos tenía muy claro un concepto filosófico, un concepto histórico, un concepto político y un concepto metafísico… Esto lo va adecuando al sitio donde iba a ser presentada la obra o donde la iba a plasmar y además a la temática que le interesaba… Por ejemplo en México el tema central es la historia, pero la historia vista desde la conformación metafísica… En los Estados Unidos el tema es la industria, pero es la industria vista desde la explotación, porque Diego decía que "el único país que tiene verdaderas probabilidades de ser comunista es los Estados Unidos porque ya llegó al máximo nivel de desarrollo”, comenta Juan Coronel, curador de la exposición Epopeya Mural.

Sobre el tema, el maestro Américo Sánchez añade:

“Lo que siempre lo caracterizó fue la decisión absoluta de incluir a los personajes… Eso fue lo que derivó en la famosa situación de la destrucción del mural del Rockefeller Center de Nueva York, donde incluyó a Lenin… El tema del mural es solicitado por Rockefeller, pero Rivera decidió la manera de integrar la obra y al ser cuestionado por Rockefeller dice: “yo soy el autor y yo decido qué personajes incluyo”… Al final decide que se acabe el contrato y se destruya la obra, pero no cede…”

¿TENÍA DEFECTOS DIEGO RIVERA?

Diego Rivera es considerado uno de los genios del arte contemporáneo, pero ¿tenía algún defecto?, al respecto opinaron los curadores de la exposición Epopeya Mural.

Para Juan Coronel, quien además de ser curador de la exposición, es nieto del maestro Rivera, el principal defecto del muralista es que en ocasiones trabajaba para el mercado:

“Su defecto, siento que de repente era demasiado productivo… Diego tenía apuros económicos muy fuertes porque no nada más estaba construyendo la Anahuacalli, sino que Frida estaba constantemente enferma, mantenía muchas casas. Entonces de repente hay obras que las hace muy comerciales. Digamos hay una serie de piezas sobre todo en acuarelas de indígena vendiendo flores, son como 200, de esos 200, 10 son muy buenos, pero los demás ya son una producción dirigida realmente al mercado, ese sería el defecto…”

Por su parte Américo Sánchez comenta:

“Si algún defecto le veo, si a eso se le puede llamar defecto, es que no hubiera dejado más obra mural en países importantes de América Latina como Argentina, como lo hizo Siqueiros, pero no los quiero comparar… Fuera de eso es un artista que tiene muchas cualidades, que es lo que a uno como público le preocupa… Los defectos que tendría ahí sí yo creo que se los conocería Lupe Marín o Frida Kahlo … No me atrevería a hablar de defectos en ese sentido…”

DIEGO RIVERA EN EL SIGLO XXI

Por último el maestro Américo Sánchez habló de lo que estaría pintando Diego Rivera si siguiera activo a principios del siglo XXI:

“Yo creo que seguiría igual, pasando de la crítica política y social y el contenido histórico a obras con contenidos de tradiciones mexicanas como las hechas para el Hospital Infantil (“La posada” y la “La piñata”)… Yo creo que sí hubiera abandonado esa parte de la atención que le dio en un momento a los retratos de gente adinerada, quizá eso ya no lo estaría haciendo… Ya no estaría pintando el retrato de la esposa rica de no sé quién… ¿Por ejemplo el retrato de Silvia Pinal? Yo creo que ahí sí, sobretodo por otras razones de admiración… A lo mejor por relaciones ese tipo de obras sí las estaría haciendo pero fuera de eso yo creo que seguiría con los mismos temas… ", finalizó el crítico de arte.

Fotogalería de la muestra Epopeya Mural

 
Diego Rivera es uno de los grandes del arte mundial.
Diego Rivera es uno de los grandes del arte mundial.
Foto: Noticieros Televisa
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