Video: Revelaciones de una rehén (1ª parte)
Video: Revelaciones de una rehén (2ª parte)
BOGOTÁ, Colombia, ene. 16, 2008.- Consuelo González, quien estuvo secuestrada por las FARC, afirmó que la salida al conflicto que se vive en Colombia no debe de ser por la vía militar.
“Yo respaldo la teoría y tesis y de que hay que negociar, hay que concretar…Las FARC tienen que reflexionar y cambiar de estrategia. Es la oportunidad para que las FARC recapaciten”.
La ex congresista comentó que se encuentra muy feliz de poder compartir con su familia, con el pueblo colombiano y con todos los países que se vincularon con lo que llamó la tragedia.
En entrevista exclusiva con Adela Micha para Noticieros Televisa, la ex congresista agradeció la solidaridad del pueblo mexicano con los rehenes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y aseveró que después de su cautiverio sólo le queda la oportunidad de disfrutar a su familia y aprovechar cualquier oportunidad para disfrutar de la vida.
“Pienso que valió la pena todo el esfuerzo que hice para sobrevivir…Ojalá en algún momento mis compañeros sepan cuánto se goza”, dijo.
González, quien estuvo plagiada durante seis años y cuatro meses en la selva colombiana, comentó que con estrategias, de orden espiritual, se logra sobrevivir a un secuestro.
“La angustia, la tristeza y la incertidumbre son muy constantes en una etapa de cautiverio y ahí es cuando uno tiene que prenderse de lo que ayuda a fortalecerse como la parte espiritual. La oración fue clave…Puse toda mi confianza en el Señor, en el recuerdo de mi familia, el querer volverlos a ver…fueron un factor determinante e mi actitud frente al cautiverio”, añadió.
Consuelo González confesó que muchas veces perdió la esperanza de obtener su libertad, pero se reconfortaba con Dios y el recuerdo de sus hijas. “Comprendí que valía la pena hacer el esfuerzo porque vale la pena vivir, y sacaba fuerzas de no sé dónde”.
La ex congresista relató uno de sus días en cautiverio. “Teníamos establecido una actividad que era oír la radio, el desayuno, un refrigerio, el almuerzo, un refrigerio y la comida. A las seis ya estábamos acostados porque no había otra actividad que realizar. En el transcurso del día ir al baño, lavar ropa, escribir o jugar cartas”.
Respecto a la comunicación que tenía con sus plagiarios, refirió que era casi imposible entablar un diálogo porque los comandantes dieron la instrucción de mantener una distancia entre el guardia y el secuestrado. “Tal vez con el portero de la cárcel, pero para hacerles solicitudes necesarias…quizá un libro”.
A pregunta expresa de Adela Micha sobre el lugar donde estuvo durante su secuestro, González dijo que eran movidos casi cada año “por razones de seguridad”.
“Algunas veces estuve con unos compañeros, se modificaba el grupo, nos cambiaban de áreas que uno nunca conoce y nunca sabe cómo están…Últimamente llevaba tres años cuatro meses en distintos sitios pero con el mismo grupo de gente, del que traje pruebas de supervivencia. Estuve con Clara (Rojas) los últimos tres años cuatro meses en el mismo grupo, en diferentes campamentos”.
Adela Micha (AM): En el caso de Clara, por ejemplo, con la que conviviste, supongo que las hermana el dolor. ¿Se hacen lazos?
Consuelo González (CG): Claro, la solidaridad de género.
AM: ¿Eran las únicas mujeres?
CG: Un año estuvimos Ingrid, Gloria, Clara y yo en el grupo al que pertenecíamos hace 20 días y sobre todo. Y sobre todo en la llegada del niño pues uno trata de acercarse y orientar a Clara frente a muchos temas de la crianza de un bebé y los cuidados.
Consuelo González reveló que a dos meses del parto del bebé de Clara Rojas, ésta fue apartada del grupo y no supieron nada de su salud ni de la del niño.
“Teníamos muchas preocupaciones y cada que preguntábamos por Clara decían que no sabían nada…A los 30 días llegó Clara con el niño…A los pocos días nos sacaron del campamento y nos separamos de Ingrid y de los gringos y nos separamos de las compañeros”.
La ex congresista comentó que entre sus compañeros hablaban sobre geopolítica, historia y geografía.
Recordó que vivían ante el peligro de ser atacados por culebras, arañas, alacranes y otros animales “rarísimos”.
Su alimentación en la selva no era muy equilibrada. Consumían arroz, frijol, arvejas (chicharos), lentejas y pastas.
González puntualizó que todos los días se podían bañar y que incluso en las grandes caminatas o marchas tenían acceso al agua por medio de pozos o ríos.
González narró que algunos de sus compañeros permanecen encadenados día y noche.
“Si llegaba una orden superior, como pasó hace un año, le ponían cadenas en horas de la noche al cuello y los amarraban a un árbol cerca de su sitio de dormitorio. Encadenados hacían todo, baño comer, dormir…Hace un año llegó la orden de ponerles la cadena en el cuello y una cadena de dos o tres metros! Y la cargaban en una bolsa y la amarraban…Es la única parte del mundo donde se somete a semejante humillación”.
Consuelo González aceptó que alguna vez pensó en escapar, pero recordó la advertencia que le hicieron al llegar a su campamento: “Aquí nada va a pasar, sólo si intentan escapar hay orden de asesinarlo”.
La ex rehén recordó con tristeza que se enfermó en tres ocasiones de paludismo y que en muy pocas ocasiones tuvieron acceso a revistas. “Nunca nos llegó un periódico, teníamos conocimiento de lo que pasaba en el país por los noticieros de radio. No había luz y hacía mucho tiempo no teníamos la posibilidad de una vela. Total oscuridad a las seis de la tarde”.
González le comentó a Adela Micha que le duele que sus amigos estén expuestos y reiteró su compromiso para tratar de liberarlos.
“Estoy muy comprometida con la liberación de mis compañeros y lo cuento porque trato de hacerlo ajustada a la libertad y con mucha objetividad, para que la gente sepa lo que están viviendo una serie de colombianos que no tienen otra posibilidad de regreso más que el intercambio humanitario”.
A pregunta expresa sobre si piensa retomar su carrera política, Consuelo González aseveró que no lo ha pensado. “Solamente he tenido tiempo para mi familia y mis compañeros y solamente tengo muy claro que me la voy a jugar por su liberación. Yo sé que el acuerdo es consecuencia de un hecho político y en esos actos tendrá que ver el asunto político y voy a estar con ellos”.
Respecto al encuentro que sostuvo con el presidente de Colombia, Álvaro Uribe, dijo el mandatario le expresó su complacencia por la liberación y su pesar por el deterioro en la salud.
“Habló de los pasos que se han dado y que hay que seguir buscando la manera para que se haga el intercambio pronto”.
Afirmó que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, ha actuado de buena fe y que cualquier iniciativa que contribuya para avanzar en el intercambio humanitario es válida.
González dijo que las FARC, en medio de su dureza y de la verticalidad de sus decisiones, han reflexionado y por eso se decidieron a hacer un intercambio humanitario.
“Por lo que haya sido…por Chávez… pero tomaron la decisión y liberaron a dos de sus rehenes. Luego estaban demostrando que se puede lograr, que no es tan imposible como se pretende. Yo era de las que analizaba y decía: Yo no creo en los gestos de buena voluntad de las FARC…y yo creo que por un gesto de buena voluntad fuimos liberadas…”.