|
KARBALA, Irak, mayo 16, 2003.- Un equipo de voluntarios descubrió este viernes una fosa común en la ciudad chiíta de Karbala y recogieron algunos de los restos al tiempo que declaraban que los cadáveres eran pruebas que patentizan los crímenes cometidos por el ex dictador Saddam Hussein.
Luego de tres horas de trabajo, los restos de 45 personas fueron extraídos de la fosa, hallada en cerca la mezquita de Hussein, nieto del profeta Mahoma.
Las mujeres se abofetearon en señal de duelo y los hombres se golpeaban el pecho para honrar a sus compatriotas.
"La sangre de los inocentes no se borrará. Los criminales deberían ser enjuiciados", gritaban unas mil personas que se congregaron al pie de la fosa. "Mueran los miembros del Partido
Bass!".
Los habitantes de la zona dijeron que en la zona debe contener los restos de unas 5 mil personas, aunque no ofrecieron pruebas. La fosa común hallada es la tercera que encuentran en Irak esta semana.
"Esta es evidencia material de los crímenes cometidos por el tirano Saddam", dijo Bassem al-Tamimi.
Los chiítas, que componen el 60% de la población iraquí, fueron perseguidos y oprimidos por el régimen de Saddam, compuesto por musulmanes sunís.
Sin embargo, el odio chiita no es sólo contra los sunís, sino contra Estados Unidos. Creen que los estadounidenses abandonaron Irak en 1991 luego de incitarlos a iniciar una revuelta contra
Saddam Hussein.
Miles de chiítas fueron asesinados por las fuerzas de Saddam tras la rebelión.
El jueves, otros voluntarios dijeron que tras 10 días de excavaciones encontraron los restos de unas 3 mil 100 personas a unos 100 kilómetros al sur de Bagdad. Los iraquíes dicen que algunas de las personas fueron enterradas vivos.
También esta semana, alguno iraquíes descubrieron otra fosa común cerca a la ciudad sureña de Basora. Se cree que en esa fosa había 150 chiítas asesinados por el régimen de Saddam tras una rebelión en 1999.
|