| GINEBRA, Suiza, may. 20, 2003 .- Irak enfrenta, en su posguerra, una catastrófica situación médica y sanitaria, con hospitales que sólo funcionan muy parcialmente y con reiterados cortes de electricidad, indicó este martes un alto responsable de la Organización mundial de la Salud (OMS), quien asimismo señaló 38 casos confirmados de cólera en Basora, en el sur de Irak.
"La catástrofe se debe a que el Estado no funciona más. No se trata de una crisis humanitaria tal como imaginábamos", explicó David Nabarro, director del departamento a cargo de estudiar los sistemas de salud en la OMS.
La OMS dispone por el momento de 10 millones de dólares para recontruir el sistema sanitario de Irak, cuando en realidad harían falta entre 20 y 30 millones por mes, añadió Nabarro.
Por otra parte, el sistema sanitario iraquí no funciona más que a un 20% de su capacidad normal, explicó el alto responsable.
Médicos y enfermeras quieren trabajar pero no pueden hacerlo porque hay inseguridad, falta material y muchas veces los sueldos no son pagados, afirmó también.
El doctor Nabarro señaló que existían 38 casos confirmados de cólera en Basora y dijo que la virulencia de la epidemia preocupaba a la OMS.
Otras enfermedades fueron detactadas últimamente en Irak, como la disentería, la hepatitis, el paludismo, la leishmaniasis y frecuentes problemas diarreicos.
|