CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 20, 2006.- Apoyado en una mujer polígrafa, un aparato detector de mentiras y el respaldo absoluto del conductor de televisión Adal Ramones , el empresario musical A.B. Quintanilla fue "exonerado" de la serie de acusaciones que pesan sobre él. Así, a escasas 12 horas de haber firmado un contrato con OCESA, la compañía líder de entretenimiento fuera de casa en el mercado de habla hispana para realizar más de un centenar de conciertos, el líder del grupo Kumbia All Starz limpió su imagen pública.
Todo inició cuando en un segmento de su programa Otro Rollo , transmitido en vivo la víspera, Ramones convocó al músico para que a través de la polígrafa María de los Ángeles Ríos respondiera cinco preguntas, incluida la salida de Pee Wee de Kumbia Kings.
En medio de risas, comentarios encontrados y la fiesta natural que es Otro Rollo , A.B. Quintanilla fue interrogado por Adal mientras María de los Ángeles manipulaba el aparato, mismo que no fue previamente calibrado para conocer los "sí" y los "no" reales del músico.
La primera pregunta fue: "¿Es cierto que el video, en el que mencionas que los negros pueden ser asesinados en México, fue sin intención de ofender a nadie y sin un fondo racista?". La respuesta fue "sí". La polígrafa, atenta a su aparato detector de mentiras.
Segunda pregunta: "¿Es cierto que el señor Cruz Martínez te quitó los derechos del grupo Kumbia Kings?". La respuesta nuevamente fue afirmativa. Tercera: "¿El fan que sale en otro de tus videos, lo pateaste con muy mala intención?". "No", respondió el examinado.
Conforme transcurría el interrogatorio, la credibilidad iba en descenso. Lo que en un principio parecía una forma seria y científica de conocer la realidad, se convirtió en una pachanga muy adalramonesca, bien ajustada al tono hilarante del programa dirigido a los jóvenes.
A.B. QUINTANILLA SACA 100
Vino la cuarta pregunta: "¿Te arrepientes de haber grabado esos videos?". Sin saber si adoptar una conducta seria, de aparente trance o como si nada pasara, A.B. Quintanilla respondió con un firme y sonoro "Sí". La polígrafa se mantenía en su papel de policía-científica.
El interrogatorio concluyó cuando se lanzó la pregunta "¿Pee Wee se fue por voluntad propia de los Kumbia Kings?". Nuevamente la respuesta fue afirmativa. Adal señaló a la polígrafa que con esas preguntas bastaba y preguntó a Quintanilla si estaba tranquilo. Otro "sí".
Vino entonces la segunda parte del espectáculo. El conductor de televisión ponderó la actitud del artista-empresario: "Bien, bien, qué valiente al someterte a un detector de mentiras!". La ovación inducida del público asistente no se hizo esperar.
Vino la evaluación. Un 10 absoluto, porque María de los Ángeles Ríos calificó una a una como cierta cada respuesta. En tanto, Adal señaló a su auditorio: "Quiero decirles que esto no fue planeado, A.B. Quintanilla, pasaste muy bien la prueba". Más aplausos y muchas risas.
Para el pequeño vocalista fue la última pregunta de Adal: "De los Kumbia All Starz , Pee Wee. ¿Cómo viste cómo lo pasó A.B.? El chico respondió lo que debía responder: "Muy bien, ¿no? Sacó un 100". Nuevamente la ovación estalló en la tribuna de Televisa.
En apariencia, la imagen pública de Quintanilla quedó inmaculada, Adal convencido de sus palabras y Pee Wee se reveló como un amigo leal a los intereses del empresario, quien ya prepara sus conciertos, más de 100, en este país de polígrafas, detectores y show bussines.