43 años. Vecina de Triana en la colonia Portales. Atractiva sin llegar a ser muy hermosa. Arreglada, pero sencilla, sin mostrar mayor preocupación por la moda. Es una mujer noble, buena persona, dulce, de buen juicio y metas moderadas. Su vida ha sido dura: en su juventud se enamoró de un hombre, Víctor, con el que se casó y tuvo dos hijos.
Ya casada con él, Víctor le demostró lo neurótico y chantajista que era; hasta que un día el pierde el control y la golpea. Eduardo, su hijo la defiende y Víctor sin importarle lo avienta con gran fuerza.
Este acontecimiento marca a Rosario y la lleva a tomar la decisión de escaparse con sus hijos y abandonar a Víctor. Al paso de los años, Rosario les miente diciéndoles que su padre falleció. Esta mentira pondrá en riesgo la armonía e integridad de su familia.
Rosario se vuelve desconfiada de los hombres, y tiene un aire de resignación a no volver a tener uno, aunque en el fondo añora una vida de pareja. Es ambivalente.
Gracias a la influencia de Triana, ha adquirido el hábito de la lectura, y ha inculcado buenos principios en su vida.
Lucha fuerte por pagar las cuentas y se preocupa ante todo, de sacar a sus hijos adelante. Lo que más le angustia es que la verdad se conocerá, y teme perder el cariño que ha sabido cultivar en ellos.
En el fondo, un conflicto la marca más que todos, y motiva muchos de sus actos: ¿habrá, después de todo, en algún lugar, un buen hombre para ella?