Resulta que un día estábamos mis amigas y yo en la escuela a la hora del descaso y, como ya teníamos clases, se me hizo fácil cortar camino y correr sobre el campo de fútbol. No me fijé muy bien, pisé un charco de lodo y me resbalé. Lo peor de todo es que los aspersores de agua se encendieron y me mojé mucho más. Pero eso no es todo. Tenía examen de cálculo en la siguiente hora y me tuve que presentar toda batida en el salón porque mi maestro es un demonio del más allá. En ese momento sólo quería que me tragara la tierra, pues cuando vieron mis compañeros, se empezaron a reír. ¡Qué pena!
La enlodada, México, DF.
¡Hola amigas de Tú! Quiero contarles de mi peor trágame tierra , todo empezó cuando estaba en la casa de mi abuela muy contenta viendo televisión . Como mi vecino me fascina obvio me la paso pegada a la ventana para ver si lo veo pasar, lo malo empezó cuando lo ví. Total, que cuando abrí la puerta me trope cé con él y uno de sus tres hermanos. Me quería morir de la pena y él se empezó a reír sin parar. En vez de ayudarme a levantarme él me saltó y siguió caminando como si nada. Quería que me tragara la tierra
Anónima.
Hola amigas de Tú quiero contarles éste trágame tierra. Iba muy feliz a la escuela porque tocaba clase de educación física. Cuando empezó la clase el profesor me puso a demostrar una clase de ejercicio pero tuvo que salir del salón y me dejó a cargo de la clase. Total, empecé a platicar con mis amigas cuando de repente unos chavos me jalaron el pantalón. ¡Qué oso! Para colmo, el niño que me gusta iba pasando y se me vio todo.
Areli, Chihuahua.
Me encontraba en la playa con todos mis amigos y por supuesto el muchacho que me gusta. Nos pusímos a jugar volibol en la playa cuando de pronto ¡se me cayó la parte de arriba del traje de baño y todo el mundo se empezó a reír de mí! Lo peor es que el chavo que me gusta me dijo en tono hiriente: "¿Para la próxima amárralo mejor no?" Ese fue el momento más vergonzoso de mi vida y quería que me tragara la tierra.
Anónima, Venezuela.
Les voy a contar uno de mis peores osos. Estaba leyendo la Tú, de hecho ésta sección. En eso, mi mamá me llamó para irnos y cuando fui a dejar la revista, ¡todas las demás se calleron! Todos me voltearon a ver y cuando un señor se acercó ayudarme ¡se empezó a carcajear! Después de recoger todo, mi mamá se burlo de mi y a molestarme, toda la tienda se nos quedo viendo. Como me quedé muy nerviosa, también tire unos libros y hasta unos dulces. Hasta los empleados se burlaban de mi y yo sólo quería que me trabara la tierra.
La tiracosas, México.