Todos podemos evitar que la contaminación por plomo afecte nuestra salud:
- Aumentando el consumo de queso, leche y sus derivados y de otros alimentos ricos en calcio que ayudan a disminuir la ingesta de plomo por vía digestiva, sobre todo en el caso de los niños y mujeres embarazadas.
- Lavar bien las manos antes de ingerir cualquier alimento.
- Lavar bien las frutas y verduras antes de prepararlas o consumirlas.
- Evitar comer en puestos callejeros, sobre todo si estos se localizan en calles con alta circulación vehicular.
- Procurar que los niños y mujeres embarazadas desayunen siempre y consuman alimentos ricos en calcio.
- Enseñar a los niños y niñas a no morder los lápices y colores.
- Evitar el ejercicio físico y los deportes al aire libre en días, horas y lugares muy contaminados.
- Dejar de fumar y no hacerlo delante de los niños, ni el lugares cerrados, ya que el tabaco contiene entre otras miles de sustancias, plomo.
- Verificar que los juguetes y lápices de los niños no contengan pinturas tóxicas y lavarlos con frecuencia para eliminar la pintura que se va desprendiendo.
- Evitar cocinar en cazuelas y platos de barro vidriado.
- Mantener las ventanas cerradas en lugares expuestos a mucha contaminación vehicular o cerca de fábricas.
- Evitar el consumo de alimentos enlatados con soldadura de plomo o que los niños beban directamente de la lata.
- De preferencia evitar que los niños y mujeres embarazadas acudan a una gasolinera.
- No utilizar pinturas que contengan plomo, evitar que los niños coman los pedazos que se desprenden y que estén cerca de lugares que se están pintando.
- No voltear al revés, las bolsas de plástico que envuelven el pan de caja, para almacenar alimentos, pues la tinta usada para imprimirlas puede contener plomo.