Para revisar la nariz, se utiliza un aparato llamado
rinoscopio, mediante el que se puede observar la coloración y aumento de grosor de la mucosa nasal, así como el aumento de tamaño de los cornetes . Este aparato permite detectar la presencia de pólipos o pequeños tumores que pudieran estar obstruyendo la respiración.
La realización de pruebas cutáneas mediante la observación de reacciones en la piel al colocar alguna sustancia alergénica, son de mucha utilidad para establecer la causa de la rinitis y en su caso establecer el tratamiento.
La intensidad de la afección, se puede medir mediante la obtención de las presiones de paso del aire a través de la nariz, utilizando la técnica de medición del pico inspiratorio nasal o la rinomanometría.
Como estudios complementarios, se pueden realizar radiografías o tomografía de los senos, para descartar sinusitis.
El tratamiento incluye medidas de control en la casa y al exponerse al ambiente fuera de casa.
Entre ellas se recomienda:
- No abrir las ventanas de la casa ni del coche.
- Evitar el ejercicio físico, durante las primeras horas del día, cuando la concentración de pólenes es mayor en el ambiente.
- Utilizar cubre bocas y lentes para evitar el contacto de las mucosas con el pólen.
- Tomar los medicamentos preescritos por el médico.
Entre los medicamentos recomendados están: antihistamínicos, que si bien anulan la comezón y otras molestias, pueden ocasionar sueño y hambre y deben tomarse todos los días del tratamiento, ya que su efecto es limitado.
El uso de gotas nasales y oftálmicas también está recomendado, el médico indicará cuál es la adecuada para cada caso y es importante saber que por ningún motivo se puede abusar de ellas, porque pueden ocasionar sangrado nasal.
En casos extremos se pueden utilizar esteroides, que son medicamentos más potentes, pero todos bajo prescripción y control médico.
Cuando el problema es constante y severo y se piense en un cuadro alérgico, se debe consultar con un alergólogo para que sugiera la aplicación de vacunas específicas.
Para prevenir las alergias, se tienen que tomar medidas para que la enfermedad no se complique y aunque hay alergias que afectan más durante algunos meses del año, en general se recomienda siempre.
- Mantener la casa limpia, libre de polvo y de preferencia quitar alfombras, almohadas de plumas, cortinas de tela y muñecos de peluche.
- Cubrir la cama con una sábana durante el día, para reducir la cantidad de polvo a la hora de dormir.
- Aspirar o sacudir diariamente, almohadas, cobertores y sabanas.
- Evitar tener mascotas o contacto con algún animal.
Los alergenos más comunes son: el huevo, la caspa de gato y polen, el moho, el humo de tabaco, determinados alimentos y complementos alimenticios , veneno de insectos, sustancias químicas vegetales, cosméticos, perfumes detergentes y jabones.
Entre las complicaciones, están la sinusitis polipoidea, o la apnea del sueño. En los niños la mala respiración puede producir alteraciones del sueño y deformidades en la dentición.