por: Educación Médica Contínua S.A. de C.V/Redacción esmas
Entre las complicaciones que pueden presentarse cuando la diabetes está mal atendida o no se controla adecuadamente, están:
Retinopatía o glaucoma en los ojos. La primera consiste en que los vasos sanguíneos de la retina se dilatan y rompen ocasionando severos problemas de deficiencia visual.
La glaucoma es una enfermedad que se caracteriza por una elevación de la presión del interior del ojo, de tal forma que si no se controla a tiempo produce un daño irreversible en las fibras del nervio óptico llegando a ocasionar una incapacidad para transmitir imágenes al cerebro y con ello la ceguera total. Esta enfermedad se puede controlar con una cirugía, pero el daño causado ya es irreversible
Otras complicaciones pueden ser las cardiovasculares, como la hipertensión arterial, es decir el aumento de la presión del corazón que a menudo provoca infartos y las coronariopatías o enfermedades de las arterias coronarias, que consisten en la constricción de los pequeños vasos sanguíneos que suministran sangre y oxígeno al corazón, lo que ocasiona aterosclerosis, angina de pecho, dificultad respiratoria o ataques cardíacos.
También se pueden presentar complicaciones respiratorias y neumonía, que sobre todo en personas mayores, constituye una de las principales causas de muerte.
Un número considerable de diabéticos desarrollan frecuentes infecciones urinarias e insuficiencia renal, es decir que los riñones dejan de funcionar adecuadamente y no pueden eliminar los elementos tóxicos y desechos del cuerpo, lo que puede ser muy grave porque el organismo se intoxica.
En estos casos, los enfermos llegan a requerir de un procedimiento llamado diálisis que permite desechar los elementos contaminantes e impurezas del cuerpo, cuando los riñones no funcionan y en ocasiones extremas se requiere de un trasplante de riñón.
Otra complicación se presenta cuando la circulación es deficiente en las piernas y pies, lo que puede exigir de una cirugía vascular e incluso si el problema es muy grave, de la amputación de la parte afectada por gangrena.
Cuando el azúcar es muy elevada la persona puede caer en una debilidad extrema, sueño profundo y hasta coma diabético, que la mantenga inconsciente por uno o varios días y en ocasiones la lleva a la muerte.