Existen dos tipos de osteoporosis:
La tipo 1, que es la más común y afecta a mujeres posmenopáusicas o en ocasiones a mujeres jóvenes a quienes se les han extirpado los ovarios.
La de tipo 2, que es la osteoporosis senil y que afecta a personas de ambos sexos, generalmente después de los 75 años de edad y se manifiesta sobre todo por un encorvamiento del cuerpo y disminución de la estatura.
La osteoporosis tipo 2 es muy peligrosa porque puede ocasionar fracturas en los huesos que provoquen caídas, pero sobre todo porque la rehabilitación de los pacientes es sumamente complicada, ya que los huesos gastados no pueden ser fortalecidos fácilmente.
Muchas de las fracturas requieren de cirugías o prótesis molestas, costosas y que generalmente no permiten, por la edad, la recuperación total del paciente.