Diagnóstico y tratamientos

 
 
 
por: Redacción esmas
Fuente: esmas.com
 

El diagnóstico es mediante un análisis de sangre y médula ósea y el tratamiento con quimioterapia intensiva y en ocasiones trasplante de médula

 
Dado que otras enfermedades tienen síntomas parecidos a los de la leucemia como la mononucleosis, la anemia y algunas infecciones crónicas como la tuberculosis, es necesario establecer el diagnóstico adecuado, por lo que la consulta con un médico endocrinólogo, un oncólogo y un hematólogo son muy importantes.

Después de elaborar la historia clínica con todos los antecedentes de salud y los síntomas del enfermo, el diagnóstico se confirma mediante un examen microscópico de sangre y una biopsia de médula ósea, para encontrar células anormales y determinar el tipo de leucemia de que se trate.

El tratamiento, de la leucemia es fundamentalmente con quimioterapia intensiva y utiliza diversas combinaciones de fármacos contra el cáncer, en ocasiones con medicamentos orales y en otras es necesario que sean intravenosos.

En ocasiones también es necesario aplicar radiaciones, para eliminar cualquier célula de leucemia que pudiera eludir el tratamiento con quimioterapia, ya que el medicamento utilizado no atraviesa la barrera que protege al cerebro.

La quimioterapia aplicada en los niños tiene un alto grado de efectividad ya que generalmente es curable.

Durante el tratamiento es necesario el control mediante estudios periódicos de médula y de sangre y debe continuar con dosis menores de radiación y medicamento hasta después de que se han erradicado las células malignas, con el propósito de evitar la recurrencia de la enfermedad.

En ocasiones el médico sugiere transfusiones de glóbulos rojos, plaquetas y en ciertas ocasiones de glóbulos blancos, el control de las hemorragias e infecciones debe ser muy cuidadoso, ya que pueden llegar a ser fatales, por lo que es recomendable el aislamiento del enfermo, lo más que se pueda.

En el tratamiento de la leucemia crónica, al principio solamente se vigila al enfermo y se realizan análisis de sangre y biopsias de médula periódicos, si los enfermos empeoran se inicia la quimioterapia.

También puede recomendarse un trasplante de médula ósea, cuando los enfermos son menores de 40 años y padecen leucemia mielógena crónica.

Otro de los métodos para prevenir que el linfoma se vaya al cerebro, es el el tratamiento de los linfomas es la aplicación intratecal de algunos medicamentos oncológicos, que se aplica directamente mediante punción en la tercero y cuarto espacio vertebral. Se toma líquido raquídeo y se aplica el medicamento, después el enfermo debe reposar un momento para evitar dolores de cabeza y otras molestias.

 
 
 
La quimioterapia combina varios medicamentos anticancerosos.
La quimioterapia combina varios medicamentos anticancerosos.
Foto: Agencias
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