Dado que el sistema inmunológico se deteriora mucho con la baja de defensas ocasionada por la leucemia, el enfermo debe permanecer aislado y tranquilo lo más que se pueda.
Entre las recomendaciones tanto para el enfermo como para las personas que lo atiendan está:
- Animarlo y reconfortarlo, esta enfermedad no es contagiosa.
- Se deben cuidar mucho las condiciones de higiene, de las personas, del lugar y de los utensilios que utilice el enfermo.
- Es necesario recibir atención dental periódica, ya que la leucemia afecta mucho la boca y se presentan con frecuencia problemas dentales y orales. Para evitar úlceras dentales, es necesario que el enfermo haga buches con agua tibia con sal, usar cepillo suave y limpiar los dientes con un paño suave y limpio.
- Es importante evitar las corrientes de aire, el enfriamiento y la relación con personas enfermas o con síntomas de enfermedades respiratorias como tos y catarro. - Se debe evitar el consumo de aspirinas, ya que aumentan el sangrado de encías y favorecen las hemorragias.