El accidente cerebrovascular se produce cuando se interrumpe repentinamente el suministro de sangre a una parte del cerebro o cuando se rompe un vaso sanguíneo en él ocasionando la muerte de las células afectadas por dejar de recibir oxígeno o nutrientes que son trasportados por la sangre.
El accidente cerebrovascular agudo ACVA, constituye una de las primeras causas de muerte y aunque puede presentarse a cualquier edad, el 70% de los casos afecta a personas mayores de 65 años, siendo también más frecuente en los hombres que en las mujeres. Es también una causa importante de discapacidad, ya que las secuelas son irreversibles y según la localización y amplitud de la isquemia, es el grado de discapacidad que origina.
Existen dos tipos de accidentes cerebrovasculares:
El Accidente cerebral isquémico se caracteriza por el bloqueo de algún vaso sanguíneo que suministra sangre la cerebro y representa aproximadamente el 80% de los casos.
El Accidente cerebral hemorrágico se origina con el rompimiento de un vaso sanguíneo en el cerebro.
Entre las medidas preventivas para evitarlas están: el control de la hipertensión arterial, la fibrilación auricular, la diabetes, el tabaquismo y el estrés. Lo que se debe evitar es la formación de coágulos sanguíneos en cualquier parte del cuerpo.