por: Educación Médica Contínua S.A. de C.V./Redacción esmas
El tratamiento de un accidente cerebrovascular depende de la etapa en que se encuentre la enfermedad, pero mientras más rápida y adecuadamente sea la atención, más posibilidades habrá de una mejor rehabilitación y sobre todo de evitar la muerte y en todos los casos se requiere de hospitalización y cuidados intensivos para detener las hemorragias o desbaratar los coágulos.
El tratamiento inmediato incluye medicamentos antitrombóticos para evitar la formación de coágulos reduciendo la actividad de las plaquetas con el fin de prevenir la formación de más trombos o coagulos.
También se deben administrar anticoagulantes para reducir la coagulación de la sangre.
Los trombolíticos, deben administrarse con mucho cuidado y se utilizan para el tratamiento de los accidentes cerebrovasculares agudos, mientras se están desarrollando, ya que disuelven el coágulo que está bloqueando el flujo de sangre al cerebro.
Los neuroprotectores, se administran para proteger al cerebro contra lesiones secundarias del accidente cerebrovascular.
En algunos casos es recomendable la cirugía, que puede realizarse con el fin de prevenir otro evento o para reparar el daño en las venas y arterias y hay dos tipos de cirugías y las dos se tienen que evaluar muy bien ya que conllevan riesgos altos en su práctica.