Sobre todo de enfermedades respiratorias como la bronquitis o asma recurrentes y la descripción de los síntomas y el estilo de vida, en donde el tabaquismo juega un papel muy importante.
Después practicará un examen físico haciendo énfasis en la actividad pulmonar.
El diagnóstico definitivo se establece con una prueba llamada espirometría, para medir la capacidad pulmonar y de vaciado de sus pulmones. En ella la persona, debe tomar una profunda bocanada de aire y exhalar rápidamente tanto aire como le sea posible.
Otros estudios complementarios son radiografías, tomografías y centellografias de los pulmones, análisis de sangre para determinar niveles de infección y medir los niveles de oxígeno y bióxido de carbono que llegan a los tejidos del organismo.
El enfisema pulmonar no es curable, pero los tratamientos médicos pueden aliviar sus síntomas, retardar su avance y ayudar a postergar la incapacidad con buenos resultados.
El tratamiento incluye la administración de fármacos broncodilatadores, o sea medicamentos que relajan las vías respiratorias y facilitan la entrada y salida del aire de los pulmones. Generalmente, se toman a intervalos regulares varias veces al día aunque no se presenten síntomas.
Entre ellos están corticoesteroides orales o inhalables, para combatir la inflamación pulmonar y antibióticos, para tratar y prevenir infecciones respiratorias.
Las vacunas anuales para combatir la gripe y la influenza, son una medida preventiva muy importante, al igual que una inmunización contra la neumonía neumocócica, enfermedades que pueden poner en riesgo la vida de las personas que padecen enfisema.
Muchas personas requieren oxígeno suplementario, que se administra mediante unos tubitos colocados en las fosas nasales y que si bien puede administrarse en casa, en algunos casos se requiere de hospitalización.
Se han realizado también operaciones experimentales para extirpar entre el 20 al 30 % del tejido pulmonar dañado y si bien eso ha producido sorprendentes mejorías, en algunos pacientes con enfisema avanzado, esta operación no detiene el avance de la enfermedad.
En casos graves se puede considerar un trasplante de pulmón.
Esta enfermedad como todas las crónicas, no solamente involucra al enfermo sino a sus familiares, quienes deben esta familiarizados en ella para atender las urgencias adecuadamente.