Síntomas y diagnóstico

 
 
 
por: Redacción esmas
Fuente: esmas.com
 

No todas las hernias de disco ocasionan síntomas

 
A veces se descubren mediante alguna radiografía practicada por otros motivos como la detección de osteoartritis.

El principal síntoma de una hernia de disco, es el dolor, ya sea en cuello o espalda y depende de su ubicación, este puede irradiar en uno o los dos brazos o piernas, lo que indica el sitio o vértebra dañada.

La localización del dolor depende del disco que está afecto y su intensidad de la presión que está recibiendo el nervio. En muchas personas con una hernia de disco, el dolor se extiende hacia la nalga y por detrás del muslo hasta la pantorrilla y el pie. Algunas personas tienen dolor en ambas piernas. En ocasiones las piernas o el pie pueden sentirse como adormecidas o acorchadas. Lo mismo sucede en caso de los brazos en donde las manos llegan a adormecerse o a sentir hormigueo.

El dolor de una hernia de disco empeora cuando se lleva a cabo una actividad física y mejora si está en reposo. La tos, la inclinación hacia delante, el manejar o simplemente estar sentado pueden empeorarlo, lo que se debe a que en estas posturas aumentan la presión sobre el nervio lastimado.

Otros síntomas pueden ser hormigueos, calambres y disminución de la sensibilidad en el miembro afectado.

Si la hernia de disco afecta por debajo del cuello, los síntomas pueden desarrollarse gradualmente, o aparecer en forma repentina. Entre ellos están: dolor de espalda, adormecimiento, hormigueo o debilidad en una pierna o en las dos, problema conocido como ciática y cambios de los hábitos de vaciado del intestino y de la vejiga.

 
 
 
El principal síntoma de una hernia de disco, es el dolor.
El principal síntoma de una hernia de disco, es el dolor.
Foto: esmas.com
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