Diagnóstico y tratamiento

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

Como en todas las enfermedades, ante cualquier síntoma es importante el diagnóstico médico acertado, ya que muchos de los síntomas pueden parecerse a los de otras enfermedades

 
El diagnóstico, se establecerá mediante la historia clínica y la exploración física del enfermo, pero también se deberán realizar algunas pruebas como:
- Análisis de sangre, para verificar el nivel de la enzima fosfatasa alcalina, sustancias que las personas con tumores en los huesos y los niños en etapa de crecimiento liberan en una cantidad superior a la normal.
- Rayos X para poder ver la forma y características de los huesos.
- Tomografía computarizada que permite tomar imágenes de las estructuras del hueso.
- Imágenes de resonancia magnética, que permiten ver cortes más finos de los huesos y detectar en dónde y de qué tipo son los tumores.
- Biopsia, para analizar una muestra del tejido óseo y determinar la presencia de células cancerosas.

También es necesario hacer pruebas adicionales para ver si el cáncer se ha extendido a otros órganos o proviene de ellos.

El tratamiento, debe estar a cargo de un grupo de especialistas, oncólogos, internistas y psicólogos y las técnicas utilizadas y la probabilidad de recuperación dependen del tipo, avance y lugar de localización de los tumores y del estado de salud general del enfermo/a.

Por lo general, se practica una cirugía para extirpar el tumor junto con una franja de tejido sano y los nódulos o ganglios linfáticos cercanos. En su lugar se colocan placas de metal o injertos de hueso que reemplazarán el tejido extraído.

También se deben aplican sesiones de radiación para eliminar las células cancerosas restantes y/o disminuir el tamaño de los tumores. La radiación puede ser externa, si va dirigida al tumor desde una fuente externa del cuerpo o interna, cuando se colocan materiales radioactivos dentro del cuerpo, cerca de las células cancerosas.

La quimioterapia, es el uso de drogas muy fuertes que se utilizan para destruir las células cancerosas. Se puede administrar por medio de píldoras, inyecciones o vía intravenosa por medio de un catéter. Este procedimiento permite que las drogas ingresen al torrente sanguíneo y destruyan las células cancerosas, pero el riesgo es que también eliminan algunas células sanas y su aplicación tiene efectos secundarios en la mayoría de los enfermos, como las náuseas y vómitos.

Otro procedimiento es la Terapia Mieloablativa con apoyo de Células Madre, Esta terapia también destruye la médula ósea que es reemplazada por células madres de un donador compatible y que son capaces de convertirse en otros tipos de células sanas.

En casos extremos el enfermo puede requerir de una amputación, si el cáncer es en piernas o brazos.

La recuperación del enfermo requiere de fisioterapia y rehabilitación prolongada para restablecer el movimiento del hueso dañado.

También es importante que los enfermos lleven una dieta adecuada, que contenga alimentos ricos en proteínas, calcio, cinc y vitaminas A, B6 Y C.

 
 
 
La quimioterapia son medicamentos administrados en píldoras o inyecciones.
La quimioterapia son medicamentos administrados en píldoras o inyecciones.
Foto: esmas.com
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