En México, el cáncer de estómago representa uno de los primeros lugares como causa de mortalidad por tumores malignos. Aunque generalmente afecta a personas mayores de 50 años, puede presentarse a cualquier edad y en todo tipo de personas.
La mayoría de los casos de cáncer de estómago son ocasionados por adenocarcinomas, que son neoplasias o células nuevas anormales que cambian de tamaño y forma y surgen y se reproducen sin control, lo que puede suceder en las glándulas que revisten el estómago y producen mucosidad y ácidos para la digestión, en la capa muscular intermedia o en otra capa externa llamada serosa.
Los menos comunes son los linfomas gástricos, tumores que se forman en el tejido linfático del estómago o los sarcomas gástricos, que se desarrollan en el tejido conectivo.
Como en todos los órganos, los tumores que se desarrollan en el estómago pueden ser: benignos, cuando crecen lentamente, no destruyen los órganos cercanos ni se extienden a otras partes del cuerpo y a veces no necesitan tratamiento o pueden extirparse fácilmente o malignos, cuando las células crecen agresivamente, invaden y destruyen lo que tienen alrededor y son además capaces de afectar zonas distantes del cuerpo ocasionando metástasis. Su tratamiento es difícil y puede llegar a ser mortal.
Entre los factores de riesgo para desarrollar cáncer gástrico están:
- El consumo excesivo de nitratos, es decir de conservadores utilizados en muchos alimentos procesados, en verduras y frutas encurtidas y en los aderezos salados.
- El alto consumo de carnes asadas al carbón.
- La predisposición genética o antecedentes familiares.
El riesgo de cáncer de estómago aumenta en personas que padecen anemia perniciosa y trastornos digestivos que reducen la acidez estomacal o en quienes han sufrido la extirpación de parte del estómago por algún motivo.
El cáncer de estómago pasa por varias etapas y de ellas depende el tratamiento a seguir.
- Etapa 0: Cuando está iniciando y el daño sólo se encuentra en la capa más interior de la pared estomacal.
- Etapa I: Cuando ha dañado la segunda o tercera capa de la pared estomacal y no se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos al estómago o se encuentra en la segunda capa de la pared estomacal y se ha diseminado a los ganglios linfáticos que se encuentran muy cerca del tumor.
- Etapa II: Cuando se presenta cualquiera de las siguientes situaciones:
a) Que el cáncer se localiza en la segunda capa de la pared estomacal y se ha diseminado a los ganglios linfáticos que se encuentran lejos del tumor.
b) Cuando el cáncer sólo se localiza en la capa muscular del estómago y se ha diseminado a los ganglios linfáticos cercanos al tumor.
c) Cuando el cáncer afecta las cuatro capas de la pared estomacal, pero no se ha diseminado a los ganglios linfáticos ni a otros órganos.
- Etapa III: Cuando se presenta cualquiera de las siguientes situaciones:
a) Cuando el cáncer se encuentra en la tercera capa de la pared estomacal y se ha diseminado a los ganglios linfáticos que se encuentran lejos del tumor.
b) Cuando se encuentra en las cuatro capas de la pared estomacal y se ha diseminado a los ganglios linfáticos que están muy cerca o muy lejos del tumor.
c) Cuando afecta las cuatro capas de la pared estomacal y se ha diseminado a tejidos cercanos y/o a los ganglios linfáticos muy cercanos al tumor.
- Etapa IV: Cuando el cáncer se ha diseminado a tejidos cercanos y a ganglios linfáticos que se encuentran lejos del tumor o se ha diseminado a otras partes del cuerpo, es decir que hay metástasis.