Nuestro organismo está regido y controlado por dos grandes sistemas el nervioso y el endocrino. De este último dependen la producción de hormonas y otros elementos vitales que regulan diversos procesos metabólicos y estos se generan en las glándulas que tenemos ubicadas a lo largo del cuerpo y en algunos órganos.
Todas las glándulas son importantes por la misión que desarrollan y unas de ellas con las glándulas suprarrenales, que se ubican en los riñones y están encargadas de producir hormonas que son sustancias químicas complejas que regulan muchas funciones vitales del organismo como son: la adrenalina o epinefrina, relacionadas con el miedo, el estrés, el dolor, la ansiedad y otras reacciones del cuerpo, la hidrocortisona y otros esteroides que ayudan al sistema inmunológico y a regular los niveles de glucosa en sangre y la presión arterial; la aldosterona que mantiene el equilibrio de líquidos y sustancias químicas; los andrógenos y la progesterona, necesarias para la reproducción humana.
La enfermedad de Addison o insuficiencia suprarrenal primaria, es una enfermedad crónica y permanente que se desarrolla como consecuencia de una inadecuada función de las glándulas suprarrenales, con una insuficiente producción de corticoides.
Los padecimientos de la glándula suprarrenal también pueden ser: Insuficiencia adrenal, Hipofunción adrenocortical o Insuficiencia Adrenocortical Crónica, Síndrome de Conn, Síndrome de Cushing,, aldosteronismo o feocromocitoma..
Esta alteración se produce como consecuencia de la destrucción gradual y progresiva de las glándulas suprarrenales, por un proceso inflamatorio, metástasis de tumores o por diversos procesos degenerativos.
No se conoce bien la causa u origen de esta atrofia y si bien puede presentarse a cualquier edad, es entre los 30 y los 40 años cuando lo hace con mayor frecuencia y con igual prevalencia en ambos sexos.
Sin embargo los daños en las glándulas suprarrenales pueden deberse a:
- Problemas autoinmunes, es decir un ataque del sistema inmunológico del cuerpo a la glándula.
- Tuberculosis.
- Infecciones crónicas.
- Citomagalovirus asociado al SIDA .
- Infecciones por hongos como: bastomicosis, histoplasmosis o coccidioidomicosis.
- Por cáncer proveniente de las mamas, pulmón, riñones, colon o por linfomas o sarcoma de Kapusi.
- Por tratamientos irregulares con corticoesteroides.
- Por hemorragias en las glándulas suprarrenales, provocadas por el uso de medicamentos anticoagulantes o estado de shock.
- Por tratamientos con radiaciones.
- Por el uso de medicamentos como ketoconazol o etomidate.
- Por padecer enfermedades crónicas como: Sarcoidosis, hemacromatosis, amiloidosis, adrenoleucodistrofia, adrenomielodistrofia.
- Entre los factores de riesgo importantes, están:
- Estrés.
- Antecedentes familiares con enfermedad de Addison.
- Diabetes del Tipo I .
- Anemia Perniciosa .
- Hipoparatioidismo.
- Hipopituitarismo.
- Enfermedad de Grave.
- Miastenia grave.
- Consumo excesivo de medicamentos esteroides o anticoagulantes.
- Lesiones o cirugías abdominales o renales.
IMPORTANTE: El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.