La
fibrilación y flúter auricular es un trastorno común del ritmo cardíaco que afecta a millones de personas y que puede desencadenar otros problemas severos como insuficiencia cardiaca o infarto, pericarditis, trastornos en la válvula mitral o accidentes cerebrovasculares entre otros.
Afecta por igual a hombres y mujeres y el riesgo de padecerla aumenta con la edad.
Se manifiesta por una arritmia, es decir que el ritmo cardiaco se vuelve muy rápido, debido a que las aurículas, que son las cámaras cardíacas superiores, son estimuladas para contraerse de manera muy desorganizada y anormal.
En condiciones normales, las aurículas y ventrículos del corazón funcionan coordinadamente recibiendo y expulsando la sangre. Una arritmia se produce por la interrupción del funcionamiento normal del sistema de conducción eléctrica del corazón, que provoca que alguna de estas cavidades del corazón empiece a trabajar desordenada y rápidamente.
Cuando se presenta una fibrilación y flúter auricular, las aurículas son estimuladas a contraerse con demasiada rapidez y de manera diferente, lo que ocasiona una contracción inefectiva y descoordinada ocasionada por impulsos que son transmitidos a los ventrículos de forma irregular o a impulsos que por algún motivo no son transmitidos.
Sin embargo, cuando solamente se presenta el flúter auricular los ventrículos pueden latir rápidamente pero de manera regular.
Si la fibrilación/flúter auricular es parte de una enfermedad conocida como síndrome del seno enfermo, los ventrículos pueden latir más lentamente de lo normal lo que ocasiona que durante la fibrilación auricular los ventrículos al latir muy rápido o muy lento no bombeen suficiente sangre para cumplir con las necesidades del cuerpo.
IMPORTANTE: El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.