Linfoma de Hodgkin

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

El linfoma de Hodgkin es un cáncer del sistema linfático, encargado de drenar los excesos de fluido de la sangre y proteger contra las infecciones, es diferente a otros tipos de linfomas

 
Hace algunos años, diagnosticar esta enfermedad era lo mismo que pensar en la muerte de quien lo padeciera, pero ahora los avances médicos ofrecen muchas posibilidades de vida a los enfermos.

Este tipo de cáncer, provoca el agrandamiento de los ganglios linfáticos de manera firme, no dolorosa ni molesta.

Dado que el tejido linfático se encuentra en todo el cuerpo, el linfoma de Hodgkin puede comenzar en prácticamente cualquier parte del cuerpo y propagarse a casi todo tejido u órgano corporal.

Puede presentarse tanto en adultos como en niños; no obstante, el tratamiento para los adultos puede ser diferente del tratamiento para los niños. se desconoce lo que ocasiona el linfoma de Hodgkin, pero generalmente está relacionada con complejos factores ambientales y genéticos que conducen a una alteración en el sistema inmunológico. Existen importantes elementos que sugieren que este es causado por un virus y el Virus de Epstein-Barr ha sido implicado.

Afecta más al género masculino y entre los factores de riesgo, están el padecer o haber padecido una infección por el virus Epstein-Barr o mononucleosis y el tener antecedentes familiares cercanos con linfoma de Hodgkin.

También afecta a enfermos síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA).

Se han identificado cinco tipos diferentes de linfoma de Hodgkin, según su aspecto bajo el microscopio:
- Linfoma de Hodgkin con esclerosis nodular.
- L infoma de Hodgkin con celularidad mixta.
- Linfoma de Hodgkin con depleción linfocítica.
- Linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico clásico.
- Linfoma de Hodgkin con predominio linfocítico nodular.

Entre los posibles síntomas o signos del linfoma de Hodgkin, están:
- Ganglios inflamados de cuello, axilas o ingle, generalmente sin dolor.
- Fiebre repentina e inexplicable.
- Sudoración nocturna excesiva.
- Comezón en la piel con presencia de prurito es decir ronchas.
- Sensación de cansancio excesivo.
- Pérdida de peso y de apetito sin motivo aparente.

El diagnóstico se establece con la historia clínica y una revisión médica sobre todo de los nódulos linfáticos que se presentan inflamados o agrandados y si el médico lo considera necesario se hace una biopsia de los nódulos linfácticos. El tratamiento es muy efectivo y consiste en quimnioterapia, radioterapia externa y trasplante de médula ósea.

 
 
 
En el linfoma de Hodgkin lo más común es que se inflamen los ganglios.
En el linfoma de Hodgkin lo más común es que se inflamen los ganglios.
Foto: Agencias
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