El
diagnóstico, se establece cuando el médico palpa los ganglios y elabora la historia clínica.
Se confirma mediante análisis sanguíneos completos, para analizar la cantidad de glóbulos rojos, blancos y plaquetas existentes y la cantidad de hemoglobina en los glóbulos rojos.
Se solicita también un análisis de sedimentación, procedimiento mediante el cual se extrae una muestra de sangre y se analiza la rapidez con que los glóbulos rojos se asientan en el fondo del tubo de ensayo.
Los estudios de la química sanguínea, miden las cantidades de ciertas sustancias liberadas a la sangre por los órganos y tejidos del cuerpo. Cuando se presenta una cantidad mayor o menor a la normal, puede indicar que el órgano o tejido que la produce padece alguna enfermedad.
Otro estudio es la biopsia de los ganglios linfáticos, para buscar con el microscopio de células cancerosas. La forma de hacerla depende del médico y el estado de salud de la persona enferma y puede ser por medio de la extirpación total o parcial de un ganglio linfático o por punción o aspiración con una aguja fina de una muestra del tejido del ganglio.
Un estudio muy importante es la determinación del origen de los linfocitos B o los linfocitos T.
El y su pronóstico, depende de varios factores, pero en general el linfoma en adultos, puede controlarse y curarse si se detecta a tiempo:
- La edad, el sexo y el estado de salud general de la persona enferma.
- Los síntomas del paciente y del estado de avance del cáncer
- El tipo de linfoma de Hodgkin.
- Los resultados de los análisis de sangre.
El linfoma de Hodgkin en adultos puede generalmente curarse si se detecta y trata de manera temprana.
El tratamiento, depende de la etapa en la que se encuentre el linfoma, de la edad y de las enfermedades relacionadas que se padezcan.
Por lo general incluye:
- Telecobaltoterapia, que es una forma de radioterapia, con equipo de megavoltaje y grandes campos de irradiación y se utiliza en las primeras etapas.
- Quimioterapia y radioterapia combinada.
- Irradiación ganglionar total.
- Polioquimioterapia, con protocolo MOPP o ABVD, en la que se utilizan al mismo tiempo diversos fármacos.