Síntomas, tipos y causas

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

El color se da por el intento del hígado de desechar la bilirrubina que no puede procesar

 
Cuando hay un exceso de bilirrubina en la sangre, se presenta ictericia, que se manifiesta principalmente por la coloración amarillenta de la piel, la esclerótica de los ojos y la membranas mucosas.

Otros síntomas de la ictericia son el color amarillento claro de la materia fecal y la orina oscura, lo que se relaciona con el intento de los riñones por eliminar el exceso de bilirrubina en el organismo. También por lo regular se pierde el apetito.

Entre los diversos tipos de ictericia que dependen también del tipo de padecimiento que puede causarla, están los siguientes:
- Ictericia hemolítica: que se desarrolla cuando se destruye una cantidad extraordinaria de glóbulos rojos y el hígado es incapaz de metabolizar toda la bilirrubina producida.
-Ictericia obstructiva o colestasis, que se presenta cuando se obstruyen los conductos biliares que llegan al intestino, por lo que la bilirrubina se reabsorbe en el torrente sanguíneo.
- Ictericia hepática, que principalmente se debe a la hepatitis y a otros trastornos que además de reducir la capacidad del hígado para procesar la bilirrubina, también producen una inflamación que obstruye los conductos biliares e impide la salida de la bilis que se procesa.
- Ictericia neonatal, que se desarrolla por lo general en los primeros días de vida debido a la inmadurez del hígado. Este problema es frecuente, ya que cerca de la mitad de los recién nacidos lo desarrollan y por lo general desaparece entre los dos y diez días del nacimiento, aunque puede durar más en los bebés prematuros. Cuando la ictericia es leve no requiere de tratamiento, pero si los niveles son muy elevados, se requiere tratamiento.

Entre las causas más comunes de ictericia en adultos, están.
- La obstrucción de los conductos biliares provocada por infección, tumores o por la presencia de cálculos biliares.
- Por hepatitis viral en todos sus tipos: A, B, C, D y E .
- Por hepatitis activa crónica o autoinmune.
- Por hepatitis ocasionada por el consumo de medicamentos como: sulfato de eritromicina, antidepresivos, anticancerígenos, aldomet, rifampicina, esteroides, clorpropamida, tolbutamida, anticonceptivos orales, testosterona y propiltiouracilo.
- Por la acumulación de la bilis en la vesícula biliar a causa de efectos de ciertos medicamentos.
- Por estenosis biliar.
- Por cirrosis alcohólica.
- Cáncer de páncreas.
- Por Malaria o fiebre amarilla.
- Cirrosis biliar primaria.
- Por flujo inadecuado de oxígeno o de sangre al hígado, o sea Ictericia hepatocelular isquémica.
- Por colestasis intrahepática del embarazo, o sea la acumulación de la bilis en la vesícula biliar, debido a la presión abdominal que se presenta con el embarazo.
- Por Anemia hemolítica.
- Por trastornos congénitos como el síndrome de Gilbert, el de Dubin-Johnsos, el de Rotor o los síndromes de Crigler Najjar, que ocasionan problemas para el procesamiento de la bilirrubina.

 
 
 
Al no procesar la bilirrubina el cuerpo y mucosas se ponen amarillas.
Al no procesar la bilirrubina el cuerpo y mucosas se ponen amarillas.
Foto: esmas.com
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