Son lesiones ocasionadas por la pérdida de piel, en todas o en alguna de sus capas. Tienen el problema de no cicatrizar bien y pueden ir acompañadas de inflamación, infección y mucho dolor.
En algunas ocasiones se pueden volver crónicas, afectando sobre todo este tipo de úlceras a personas mayores.
La causa más frecuente de úlceras crónicas es la mala circulación de la sangre ocasionada por:
- Lesiones por golpes, quemaduras, rozaduras u hongos.
- Por padecer diabetes, ya que esta enfermedad ocasiona mala circulación o pérdida de sensibilidad, por lo que las personas no se dan cuenta si algo las está lastimando.
- Por enfermedades de la piel, vasculares, tumores e infecciones.
Las úlceras en pies y piernas pueden ser arteriales o venosas.
- Las úlceras venosas se presentan en el 70% de los casos aproximadamente y son causadas por una mala circulación de la sangre, debido a que las válvulas que conectan las venas superficiales con las profundas no funcionan adecuadamente.
Las venas superficiales son las que se encuentran entre la piel y los músculos, mientras que las profundas están entre los mismos músculos, pero ambos sistemas están conectados por venas que pasan entre ellos.
Las úlceras venosas suelen aparecer encima del tobillo y por lo general en la parte interior de la pierna, ya que son los músculos de las pantorrillas, los que proporcionan la energía para devolver la sangre venosa al corazón y lo hacen cuando se camina o se hace ejercicio, si están dañadas estas venas, aparecen las lesiones.
- Las úlceras arteriales, se presentan en menor porcentaje y afectan las piernas. Se producen por una mala circulación de la sangre, debido a que las arterias se han estrechado, por la edad, por padecer arterioesclerosis o tener otros problemas vasculares.
En muchos casos, las úlceras aparecen después de algún traumatismo previo y de sentir dolor en las piernas y pies.
IMPORTANTE: El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.