Síntomas y complicaciones de la espondilitis anquilosante

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

Dolor de cadera y rigidez y dolor de espalda son algunos de los síntomas de la espondilitis anquilosante

 

Los primeros síntomas son el dolor en la cadera y la rigidez y dolor en la espalda, problema conocido como lumbalgia, que pueden empeorar, mejorar o desaparecer, a pesar de que la enfermedad es incurable.

Estos síntomas suelen empezar después de la adolescencia o en adultos jóvenes y con el tiempo, la espondilitis anquilosante puede llegar a fusionar las vértebras y con ello a limitar los movimientos.

Los síntomas pueden empeorar, mejorar o desaparecer y empeoran durante la noche, en la mañana o cuando se ha estado inactivo.

Los síntomas específicos de la espondilitis anquilosante son por lo general:

  • Rigidez y dolor en la cadera.
  • Dolor e inflamación en las articulaciones de los hombros, rodillas y tobillos, así como del cuello.
  • Dificultad para el movimiento y para la respiración, ya que se limita el movimiento del tórax.
  • Fatiga y pérdida de apetito con pérdida de peso.
  • Inflamación de los ojos.
  • Dolor en los talones.
  • Fiebre.

El dolor se puede aliviar flexionando la cintura, aunque por lo general la persona afectada no puede expandir completamente el tórax, por la afección existente en las  articulaciones intercostales.

Entre las complicaciones de esta enfermedad se pueden presentar las siguientes:

  • Fusión de las articulaciones en la columna vertebral y otras partes del cuerpo, debido a los daños en huesos y cartílados, lo que ocasionará incapacidad para realizar ciertos movimientos y hasta causar invalidez.
  • Valvulopatía cardiaca, afectando principalmente la estenosis de la válvula aórtica.
  • Fibrosis pulmonar.
  • Eveítis o inflamación de los ojos.
  • Inflamación de la arteria aorta.
 
 
 
La discapacidad y el dolor entre las consecuencias de la espondilitis.
La discapacidad y el dolor entre las consecuencias de la espondilitis.
Foto: Agencias
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