Como la parálisis cerebral se puede relacionar con algunas enfermedades padecidas por la madre o por riesgos durante el embarazo, es necesario prevenirlas y evitarlas.
Entre las enfermedades que la madre debe prevenir están la toxoplasmosis, el herpes genital, la rubéola, el citomegalovirus y otras enfermedades infecciosas.
También se ha comprobado que el tabaco, el alcohol y otras drogas aumentan el riesgo de desarrollar parálisis cerebral por lo que deben evitarse al igual que los accidentes maternos.
El control adecuado del embarazo, el cuidado del recién nacido y la vigilancia del desarrollo durante los tres primeros años de vida son fundamentales para prevenir la enfermedad y evitar daños mayores en caso de padecerla.