Consecuencias de las lesiones

 
 
 
por: Redacción esmas
Fuente: esmas.com
 

Una lesión de la médula espinal, se refiere a cualquier daño de los nervios dentro de la columna vertebral

 
Puede ocurrir por un accidente o por alguna enfermedad de la columna vertebral o de la misma médula espinal.

La mayoría de las lesiones de la médula espinal se deben a accidentes, que ocasionan la fractura de alguna vértebra, el desgarre de los ligamentos y la inflamación de la médula, lo que provoca que parte de ella se salga de su lugar y sea pellizcada por las vértebras. Esto es además de muy doloroso, peligroso ya que puede causar hemorragia, desgarro o daños irreversibles en las raíces nerviosas.

El daño de una lesión en la médula espinal afecta la transmisión y la recepción de mensajes desde el cerebro hacia los sistemas del cuerpo que controlan las funciones sensoriales, motoras y autónomas desde el punto de la lesión hacia abajo, evitando el intercambio de mensajes entre el cerebro y la parte del cuerpo ubicada debajo de la altura de la lesión.

El nivel y tipo de lesión se determina después de realizar diversos exámenes. El nivel es el punto más bajo del cuerpo, en donde se identifique una disminución o ausencia de sensación y/o movimiento.

Entre más alta sea la lesión de la médula espinal o más cerca esté del cerebro, mayor es la pérdida de las funciones sensitivas o motoras y muy pocas partes y sistemas del cuerpo trabajan normalmente cuando la lesión es en las vértebras cervicales o dorsales. Las más graves son las que ocurren por tanto en la médula espinal de las vértebras cervicales.

La falta de sensación y movimiento se ha clasificado dependiendo de la parte del cuerpo afectada.
- Se llama paraplejía, cuando una persona sufre una lesión es en el área dorsal, lumbar o sacra que le ocasiona la pérdida de la sensación y del movimiento de las extremidades inferiores, o sea las piernas.
- Se le llama tetraplejía, anteriormente conocida como cuadriplejía, cuando la lesión se presenta en el área cervical y ocasiona la pérdida del movimiento y sensación tanto de la parte superior del cuerpo (brazos y tórax) como de la parte inferior (piernas y abdomen), lo que provoca una parálisis total.

En ocasiones, la médula espinal está únicamente inflamada después de la lesión inicial y cuando la inflamación cede, los nervios empiezan a reaccionar y a funcionar otra vez, lo que se puede ver a través del tiempo y no por medio de estudios. Las mejorías por leves que sean, indican que puede haber una mayor esperanza de recuperación, pero no es garantía de ello.

Algunas personas lesionadas, presentan movimientos involuntarios, como temblores o tics que se conocen como espasmos, sin embargo estos no son un signo de recuperación, ya que ocurren cuando un mensaje mandado por otro nervio llega de forma equivocada a algún otro nervio que ocasiona que un músculo se mueva de forma involuntaria y sin poder tener control.

Además del movimiento y la sensibilidad, las lesiones en la médula espinal afectan funciones de otros órganos del cuerpo, como son los intestinos, la vejiga, los riñones, los pulmones, o los órganos sexuales, por lo que para que la persona pueda sobrevivir y mejora, dentro de todo su calidad de vida, por lo que durante la rehabilitación, el equipo médico enseña a las personas, nuevas formas para llevar a cabo sus funciones corporales.

 
 
 
Una lesión ocasiona varias consecuencias, pero hay quienes salen adelante.
Una lesión ocasiona varias consecuencias, pero hay quienes salen adelante.
Foto: esmas.com
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