Para destruir las bacterias o virus causantes de la amigdalitis el médico recomendará el medicamento adecuado, que en unas ocasiones puede ser a base de penicilina u otro antibiótico.
Pero ¡Mucho cuidado! porque la penicilina no puede administrarse sin control médico, ya que en algunas personas produce alergia y puede llegar a ocasionarles hasta la muerte, por lo que en ningún caso es recomendable la automedicación o tomar lo que nos sugieren los amigos o parientes.
Entre los cuidados que debemos tener para controlar la enfermedad están.
- El reposo, que es muy efectivo y recomendable, ya que permite al sistema inmunológico reponerse y producir los anticuerpos que destruirán a los microorganismos intrusos.
- Se deben evitar las corrientes de aire y los cambios bruscos de temperatura.
- Comer bien, alimentos blandos, ricos en vitaminas y minerales como las frutas y verduras y evitar el consumo excesivo de grasas y azúcares que favorecen el desarrollo de nuevas bacterias.
- Tomar abundantes líquidos, ya que ayudarán tanto para transportar adecuadamente por medio de la sangre los nutrimentos y medicamentos, como para eliminar por medio del sistema urinario y el sudor los elementos tóxicos que tiene el organismo y el exceso de medicamentos que ya no serán utilizados por el organismo.
- Evitar el contacto con otras personas, especialmente niños y ancianos y no acudir a sitios en donde hay concentración de personas, para no contagiar la enfermedad.
- Tomar todos los medicamentos asignados por el médico y por el tiempo y dosis indicadas, ya que si se suspende en cuanto empecemos a sentirnos mejor, los mircrobios tendrán oportunidad de reproducirse de nuevo y atacar en ocasiones con mayor fuerza.