Cirugía de amígdalas

 
 
 
por: Bertha Sola Valdés
Fuente: esmas.com
 

La cirugía de amígdalas es necesaria cuando los cuadros son repetitivos durante un periodo corto de tiempo

 
Aunque cada vez son menos los casos en que se requiere de la extirpación de las amígdalas, si la amigdalitis es frecuente, se vuelve crónica y presenta muchos abscesos, el médico puede sugeir el quitarlas.

La cirugía de amígdalas, se llama amigdalectomía, y es un procedimiento quirúrgico por medio del cual se extirpan o quitan las amigdalas o anginas, debido a que ya no cumplen adecuadamente con su función protectora y en cambio sí provocan muchos problemas y complicaciones que pueden llegar a ser graves.

La cirugía no es complicada y el tiempo de hospitalización es corto, rara vez presenta complicaciones y la recuperación del enfermo es muy rápida con los cuidados adecuados.

Cuando una persona va a ser intervenida quirúrgicamente, siempre es necesario que el médico cuente con todos sus antecedentes de salud, destacando si es alérgico a algún medicamento y que se se practiquen los llamados análisis preoperatorios, con los que se podrán conocer si los niveles de ciertos elementos corporales son los adecuados para someterlo a la anestesia, para no poner en riesgo la vida del paciente o evitar alguna complicación.

También es importante que el médico determine que no padece en ese momento alguna otra enfermedad que pudiera complicarse.

Aunque la amigdalectomía es una cirugía relativamente sencilla se debe realizar por un médico especialista, que en este caso es el otorrinolaringólogo y que se lleve a cabo en una clínica u hospital que reuna las condiciones de higiene y seguridad establecidas y cuente con el instrumental médico apropiado tanto para la cirugía como para atender una posible emergencia, como pudiera ser un sangrado posterior.

La recuperación del enfermo es muy rápida y relativamente poco molesta, que presenta dolor sobre todo al deglutir alimentos, por lo que estos al principio deben ser a base de dieta líquida, sin grasas e irritantes y proporcionarse tibios. En ocasiones el médico sugiere que el paciente tome helado de limón, ya que le ayuda a desinflamar, la vitamina C, ayuda a cicatrizar y recuperar sus defensas y quita un poco las molestias, que en los adultos suelen ser más fuertes que en los niños.

Los medicamentos recetados deben administrarse a tiempo y sin exceder las dosis tiempo de administración establecido. Es importante preguntar siempre al médico sobre los efectos secundarios y las contraindicaciones, ya que no todas las personas pueden tomar los mismos medicamentes.

¿Cómo saber cuándo hay alguna complicación? En caso de presentarse fiebre, sangrado, dolor o inflamación intensa o dificultad para respirar, se debe acudir de inmediato al médico.

En ocasiones cuando los niños son pequeños, al extirpar las amígdalas, también se extraen las adenoides, que son unas glándulas ubicadas en la parte superior de la faringe y que aumentan de tamaño ante un proceso infeccioso impidiendo respirar adecuadamente.

Las adenoides al aumentar de tamaño pueden producir una serie de complicaciones severas, entre las que se encuentran la obstrucción de las trompas de Eustaquio en el oído, alterando su funcionamiento normal y favoreciendo el desarrollo de infecciones en los oídos.

También pueden dificultar la respiración, al bloquear el paso de aire desde las fosas nasales hacia el resto de las vías aéreas, lo que obliga a respirar por la boca, favorece el desarrollo de sinusitis, de apnea obstructiva durante el sueño y de secreción nasal purulenta.

Por estos motivos, las adenoides son extirpadas cuando producen otitis medias, agudas o crónicas, cuando han crecido tanto que obstruyen la respiración normal, cuando se presentan infecciones crónicas o sinusitis frecuentes que ya no responden a tratamientos con fármacos.

 
 
 
Operación por amigdalitis
Operación por amigdalitis
Foto: esmas.com
Fotogalería Videos