Hepatitis B

 
 
 
por: Redacción esmas
Fuente: esmas.com
 

La hepatitis B es la más peligrosa de las hepatitis, ocasiona daños hepáticos irreversibles. Se transmite por contacto con sangre o fluidos del cuerpo contaminados por el virus

 
La hepatitis es una enfermedad que afecta a un gran número de personas en el mundo. Hay varios tipos pero todas ellas ocasionan la inflamación del hígado. Pueden ser producidas por varios agentes virales, por bacterias, drogas, sustancias tóxicas y por el abuso en el consumo de bebidas alcohólicas.

Una de las más graves es la hepatitis B que tiene una amplia variedad de presentaciones clínicas. Puede ser leve, sin síntomas o puede causar hepatitis crónica, y en algunos casos, puede producir insuficiencia hepática grave y causar la muerte.

La transmisión del virus de la hepatitis B se produce a través de la exposición a sangre y fluidos corporales, como la sangre, el semen, las secreciones vaginales o la saliva. Los bebés también pueden desarrollar la enfermedad si nacen de madres que tienen el virus.

Los niños infectados les transmiten frecuentemente el virus a otros niños, si existe contacto frecuente o si los niños tienen muchos rasguños o cortes en la piel.

Entre los principales factores de riesgo, están:
- Nacer de madres que tienen hepatitis B (la enfermedad puede presentarse hasta cinco años después del nacimiento).
- Vivir en contacto con un enfermo sin tomar las medidas preventivas adecuadas.
- El padecer hemofilia y requerir transfusiones sanguíneas frecuentes, sin las medidas de protección establecidas.
- Las diálisis por insuficiencia renal.
- El uso de drogas por vía intravenosa y, o el contacto homosexual o heterosexual sin protección con una persona infectada.
- El trabajar con contacto con sangre humana.

Se manifiesta por náuseas, vómitos, falta de apetito, dolor abdominal y fiebre. Posteriormente aparecen también dolores musculares, de cabeza y en ocasiones y dependiendo del tipo de hepatitis, algunos desarrollan faringitis. La orina se torna de color oscuro y el excremento pierde su color habitual, volviéndose casi blanco.

Es una enfermedad que dura muchas semanas, por lo que después de iniciados los síntomas, más o menos entre dos a tres semanas después, la piel, los ojos y la boca adquieren un color amarillento, a esto se le llama ictericia.

En general la hepatitis A, se manifiesta rápidamente, mientras que la hepatitis B, se desarrolla lentamente y en algunos casos puede durar hasta 3 meses.

De los diferentes tipos de hepatitis, la Hepatitis B, es transmitida sexualmente y se relaciona con el cáncer de hígado. Por su forma de transmisión, el contagio se ha extendido en todo el mundo ocasionando millones de pérdidas humanas.

Igual que el SIDA, la vía de transmisión es principalmente por contacto sexual, pero también puede transmitirse por medio de transfusiones sanguíneas o por el uso compartido de agujas y jeringas utilizadas principalmente por personas que se inyectan drogas.

El virus está presente en la sangre y sus derivados y en todos los fluidos corporales, como son el semen, el líquido pre-eyaculatorio, las secreciones vaginales, las lágrimas, el sudor y la leche materna y es altamente resistente al calor.

Actualmente se cuenta con una vacuna para prevenir la hepatitis B, por lo que es recomendable que todos los niños y niñas la reciban a tiempo y con mayor importancia las personas que trabajan con sangre o sus derivados.

Para prevenirla es necesario adoptar conductas sexuales responsables como:
- Tener una sola pareja sexual y que ella también la tenga.
- Utilizar condón en cualquier relación de riesgo, como son múltiples parejas sexuales, relaciones casuales o bajo el influjo de drogas y alcohol.
- No compartir jeringas que hayan sido utilizadas previamente.
- Realizar estudios a mujeres embarazadas que tengan sospecha de haber tenido la enfermedad.
- Acudir a establecimientos recomendados por la Secretaría de Salud para la colocación de aretes o la realización de tatuajes y cerciorarse que en cada caso se utilicen agujas nuevas desechables.
- Utilizar guantes y tener en cuenta todas las medidas de protección establecidas para las personas que manipulan sangre o tienen contacto con ella.

IMPORTANTE El contenido de esta nota es informativo y no suple el diagnóstico médico, por lo que no nos hacemos responsables sobre su uso.

 
 
 
La hepatitis B, peligrosa, daña al hígado y puede ser mortal.
La hepatitis B, peligrosa, daña al hígado y puede ser mortal.
Foto: Agencias
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