Los besos son una de las más maravillosas, sensuales y maravillosas formas de expresar nuestro amor, pero en ocasiones han sido los principales causantes de una enfermedad llamada mononucleosis infecciosa, así que si últimamente te has sentido débil, sin apetito, con inflamación de amígdalas y con mucho desgano, chécate con un médico para ver si no te la transmitieron.
La mononucleosis infecciosa es una enfermedad muy contagiosa que ataca principalmente a los adolescentes y adultos jóvenes. Estudios realizados han demostrado que en países como el México, Argentina o Brasil, el 90% de los niños antes de la adolescencia han estado expuestos al virus.
Se le conoce también como la enfermedad del beso, ya que el virus que la produce llamado Epstein-Barr, se transmite por medio de la saliva o de secreciones nasales infectadas.
Pero no te preocupes, este microorganismo también se transmite fácilmente al compartir artículos personales, como vasos, utensilios para comer o cepillos de dientes.
El periodo de incubación del virus, antes de manifestar algún síntoma es entre 3 y 7 semanas después de contraído, y su eliminación tarda hasta cerca de 2 años, por lo que su transmisión y contagio es muy elevado.