Durante la infancia, la mononucleosis generalmente no produce manifestaciones y si las hay son muy leves y en el caso de los adolescentes y adultos jóvenes, no todos llegan a presentar manifestaciones.
Pero en los casos en que sí las presentan estas son:
-Decaimiento.
- Fiebre y dolor de cabeza.
- Faringitis e inflamación de las amígdalas de tal forma que llegan a ocasionar dificultad para respirar.
- Inflamación de los ganglios. - Dolores musculares y articulares.
- Escalofríos.
- Distensión abdominal.
- Náuseas y vómitos.
- Pérdida de apetito.
- Tos.
En general la mononucleosis no es una enfermedad grave y por lo general los síntomas persisten alrededor de una a cuatro semanas pero la recuperación total puede tardar de dos a tres meses.
En casos graves, que afortunadamente son pocos, las complicaciones pueden llegar a ser mortales, sobre todo si se trata de enfermos de SIDA o con enfermedades del sistema inmunológico.
Entre las complicaciones que se pueden desarrollar, se encuentran: la hepatitis, disminución de los componentes de la sangre (glóbulos rojos, blancos y plaquetas), problemas respiratorios por obstrucción de vías respiratorias y en casos muy severos, ruptura del bazo, encefalitis, meningitis, convulsiones, psicosis si la infección afecta al cerebro, anemia hemolítica y problemas severos en el sistema nervioso periférico.