Diagnóstico y tratamiento

 
 
 
por: Educación Médica Contínua S.A. de C.V./Redacción esmas
Fuente: esmas.com
 

El diagnóstico adecuado de la cistitis permite establecer el tratamiento adecuado para erradicar la bacteria que la ocasiona

 
La cistitis ocasiona una fuerte irritación en la vejiga, que estimula sus nervios y provoca la necesidad urgente y súbita de orinar, aunque no se haya llenado completamente, por lo que la persona enferma solamente percibe goteos y chorritos de poco volumen en cada micción.

Las personas con cistitis, al orinar sienten mucho dolor y/o ardor y la orina es turbia y con olor muy fuerte. Si la infección es grave, además de fiebre y dolor en la región del pubis, expulsará con mucho trabajo y presión, una cantidad muy pequeña de orina que en ocasiones contiene sangre.

El diagnóstico de la cistitis es por medio de un examen clínico, la sintomatología que describe el enfermo y el análisis de muestras de orina, que además del general debe incluir un urocultivo para identificar la bacteria causante.

Es importante saber que en condiciones normales, la orina es un líquido muy “puro”, que no contiene bacterias a menos que la persona esté enferma.

Dado que la micción con dolor también puede deberse a un trastorno de la vejiga llamado cistitis intersticial, a enfermedades de trasmisión sexual o a una hipertrofia de la próstata, el diagnóstico debe ser muy preciso para descartarlas.

La presencia de sangre en la orina puede deberse a cálculos en el tracto urinario o a cáncer de vejiga, de riñones o de próstata.

El tratamiento recomendado es a base de antibióticos y debe empezar después de realizados los exámenes de orina aunque aún no se tengan los del urocultivo, con el objeto de controlar las molestias y evitar que se complique la infección. En algunos casos se pueden administrar antibióticos de “amplio espectro”, que contengan también algún analgésico, por ejemplo, sulfametoxazol con trimetoprina o nitrofurantoína, mientras se esperan los resultados de los estudios de orina, siempre con el control médico.

La terapia con antibióticos es variable, dependiendo del tipo de antibiótico empleado y las sugerencias médicas que dependen de las características de cada enfermo. En este como en cualquier enfermedad, es muy importante completar el tratamiento aunque los síntomas desaparezcan antes.

Es importante considerar que los antibióticos recetados para el tratamiento de las cistitis, desafortunadamente también eliminan bacterias no dañinas, ocasionando como efectos secundarios micosis vaginales y diarrea en varios casos. Por lo que se recomienda tomar cápsulas de lactobacilos acidofólicos tres veces al día o yogur con cultivos acidofilos activos.

 
 
 
Un análisis general de orina y un urocultivo necesarios para el diagnóstico.
Un análisis general de orina y un urocultivo necesarios para el diagnóstico.
Foto: esmas.com
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