La tos ferina es una enfermedad infantil, grave y muy contagiosa y aunque cada vez se presentan menos casos gracias a la vacuna, la bacteria causante está lejos de extinguirse, por lo que se presentan todavía brotes entre niños no vacunados, sobre todo en menores de 2 años y en algunos casos la enfermedad puede ser mortal.
Es provocada por una bacteria llamada bordetella pertussis, que ataca el sistema respiratorio provocando accesos de tos muy fuertes, que pueden llegar a ocasionar vómitos, neumonía, convulsiones, daño cerebral y muerte.
Se adquiere por medio de gotitas de saliva que una persona enferma expulsa al hablar, toser o estornudar y a través de los objetos contaminados con la saliva del enfermo.
La tos ferina se manifiesta entre los 7 y 14 días después de exponerse a la bacteria y los síntomas son:
- Resfriado prolongado acompañado de tos que dura entre siete a diez días.
- Accesos de tos que dificultan la respiración y pueden provocar vómitos.
- La tos se acompaña de un ruido parecido al canto de un gallo, estridor laríngeo y mucha sudoración.
Cuando la enfermedad se agrava:
- Se presenta mayor esputo, o sea flemas gruesas y los accesos de tos son más frecuentes y violentos, con mayores episodios de vómitos que contribuyen a la deshidratación del niño o niña.
- Falta de aliento en el niño al toser convulsiva y estridentemente.
Cuando se controla adecuadamente, esta etapa dura de dos a cuatro semanas y la tos disminuye poco a poco, sin embargo la recuperación total tarda de tres a cuatro semanas más y en algunos casos la enfermedad puede durar hasta tres meses y la tos paroxística, puede aparecer nuevamente, sobre todo si el niño se resfría.
La tos ferina tiene el riesgo de complicaciones graves como son infecciones de oídos, pulmonía, deshidratación, desnutrición y convulsiones y se puede prevenir mediante la aplicación de la vacuna.
La vacuna contra la tos ferina se debe administrar a los 2, 4 y 6 meses y entre los 15 y 18 meses y por último, entre los 4 y los 6 años de edad antes de entrar a la escuela. Esta vacuna se administra junto con la del tétanos y la difteria, en la conocida como vacuna triple.
La vacuna pertussis, o de la tos ferina, generalmente es muy segura. Sin embargo algunos bebés sufren reacciones desfavorables que impiden que puedan recibirla nuevamente para su refuerzo.
Entre las reacciones adversas están: ataques, alergias, fiebre elevada, malestar general que provoca llanto inconsolable durante más de tres horas.
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