Síntomas y signos

 
 
 
por: Redacción esmas
Fuente: esmas.com
 

La mayoría de las infecciones por poliovirus son asintomásticas hasta que la enfermedad está muy avanzada

 
No presentan síntomas y los que suelen manifestarse en la mayoría de los casos son: fiebre de baja intensidad, garganta irritada y otros síntomas parecidos a los de la gripe. A este cuadro clínico se le define como polio abortiva y es el más frecuente.

Sin embargo otros casos pueden afectar severa y peligrosamente al sistema circulatorio y respiratorio y por supuesto al sistema nervioso central.

Los principales síntomas de la polio cuando llega a cursar totalmente son:
- Fiebre alta.
- Malestar general.
- Vómitos.
- Dolor de cabeza.
- Dolor de piernas.
- Finalmente parálisis, cuya característica principal es la asimetría, es decir, que no ataca por igual en ambas partes del cuerpo.

Los músculos más afectados son los del hombro, brazos, muslos, glúteos y tórax y si la enfermedad se agrava se puede afectar los músculos que controlan la respiración, lo que puede ocasionar la muerte por asfixia.

Un porcentaje mínimo de personas llegan a desarrollar meningitis viral o aséptica, que se distingue por fuertes dolores de cabeza, rigidez en el cuello, dolores musculares sobre todo en la espalda y en algunos casos, espasmos musculares o parálisis.

Con los avances de la ciencia médica, la mayoría de los enfermos logran recuperase totalmente y solamente algunos, en los casos más graves, llegan a presentar parálisis permanente.

Por la forma de transmisión de la enfermedad, las personas que viven con el enfermo también están infectadas aunque no todas lleguen a desarrollarla.

En años reciente, se ha descubierto, que personas que padecieron la enfermedad, pueden llegar a tener el síndrome pospolio, que se caracteriza por: fatiga, debilidad muscular y hasta parálisis en algunos casos y aunque se desconoce su origen, algunos investigadores piensan que el proceso de envejecimiento influye, al agotar más las células nerviosas originalmente afectadas por la enfermedad y algunos pueden hasta experimentar atrofia y debilidad, incluso en músculos que nunca sufrieron daño.

En los adultos comienza gradualmente, con intensos dolores y es de mayor gravedad. Entre los menores de 15 años es más frecuente en los hombres, a diferencia de los adultos donde es dos veces más común en las mujeres.

 
 
 
Fiebre elevada, decaimiento y pérdida de movimiento entre los síntomas.
Fiebre elevada, decaimiento y pérdida de movimiento entre los síntomas.
Foto: Agencias
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