Los síntomas pueden confundirse con otros ocasionados por enfermedades como: la leucoplaquia oral, padecimiento que con frecuencia es precanceroso; con la escarlatina que produce una erupción de color rojo brillante en la lengua a veces cubierta de placas blancas o con una amigdalitis aguda que puede presentar manchas blanquecinas en las amígdalas.
El diagnóstico se basa en el aspecto y la ubicación de las placas, pero para confirmarlo bien ya que en la mayoría de los casos el crecimiento excesivo de la levadura es evidente, pero en otros no, el médico suele tomar una muestra para analizarla al microscopio. Otros procedimientos pueden incluir análisis de sangre, orina y médula ósea y en algunos casos recomienda una endoscopía, para detectar el VIH, virus causante del SIDA.
El tratamiento más utilizado exitosamente es a base de nistatina, que es el fármaco más utilizado y se puede adquirir en crema o ungüento que se aplica directamente sobre la placa. También se presenta en solución oral, que se debe retener en la boca el mayor tiempo posible y después se debe tragar. En el caso de las tabletas se deben disolver lentamente en la boca.
En caso de que la nistatina no funcione bien, se puede utilizar clotrimazon es una alternativa y si ninguno de estos resulta eficiente, se deben utilizar medicamentos más potentes.
La candidiasis sistémica, que se presenta con mucha frecuencia, se cura con antimicóticos intravenosos.
Es sumamente importante que el tratamiento se cumpla totalmente y no se suspenda al desaparecer los síntomas, para evitar la recurrencia.
Para una mejor recuperación, se recomienda al enfermo:
- Dormir lo más que pueda.
- Hacer ejercicio.
- Alimentarse con una dieta nutritiva y balanceada baja en grasas animales.
- Tomar abundantes líquidos durante el día.
- Cuidar mucho la higiene bucal, cepillarse bien los dientes después de cada comida y enjuagarse la boca con una solución preparada con agua oxigenada al 3%, disuelta en media taza de agua tibia. Cambiar el cepillo de dientes para prevenir un nuevo contagio.
- Enjuagarse la boca varias veces al día con media taza de agua y una cuchadita de sal.
- Esterilizar los utensilios del enfermo y no compartirlos para evitar contagios.
- Si el enfermo es un bebé, es recomendable darle unas cucharaditas de agua hervida después de cada alimento, para ayudarlo a eliminar los restos de leche que pudieran promover el crecimiento de la levadura y hervir bien los chupones durante 20 minutos, antes de esterilizarlos (hágalo con abundante cantidad de agua para que no se evapore).