La conjuntivitis es una enfermedad infecciosa, muy contagiosa y molesta, que se manifiesta inflamación notoria de la conjuntiva del ojo, es decir de la membrana delgada que reviste la superficie interna del párpado y la esclerótica, que cubre parte del globo ocular.
Despendiendo de su forma de evolución y de las características específicas, las conjuntivitis se dividen en: agudas y crónicas.
Las conjuntivitis agudas, representan una de las enfermedades más frecuentes del ojo y aunque se presentan en cualquier época del año, se acentúan mucho durante los cambios de estación, sobre todo en la primavera y el otoño.
También pueden ser ocasionadas por:
- Infecciones, por el uso de agua contaminada, durante las temporadas de lluvia e inundaciones.
- Por polvo, humo, frío o la presencia de un cuerpo extraño.
- Por alergias asociadas con rinitis o eccemas en la cara.
- Como un síntoma del sarampión.
- Por estafilococos aureus, neumococos, hsemofilus influenza y otras bacterias.
- Algunas enfermedades de transmisión sexual, como la gonorrea o la clamidia.
- Por herpes genital que contagian las madres infectadas en el momento del parto y que puede ocasionar un tipo grave de conjuntivitis en los recién nacidos.
- Por irritación por productos químicos.
- Contaminación del aire
- Rayos ultravioleta del sol.
- Exposición a luces intensas.
- Reacciones alérgicas a cosméticos, polen y otras sustancias.
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