Es un término que se utiliza para agrupar una serie de procesos inflamatorios y/o irritativos crónicos de la mucosa faríngea.
Puede ser ocasionada por diversos factores, entre los que destacan:
- Agentes químicos y/o físicos ambientales como: Polvo, calor, cambios bruscos de temperatura, exposición a humo de cigarro, humos de cocinas, aire acondicionado, tabaco, alcohol y abuso en el uso de vasoconstrictores nasales.
- Por padecer con frecuencia enfermedades respiratorias como amigdalitis, o sinusitis u otras del corazón, riñón o diabetes.
- Por problemas endocrinos como: hipotiroidismo, climaterio o avitaminosis A.
- Por abuso y mal uso de la voz, problema que afecta mucho a cantantes, cronistas, maestros, vendedores ambulantes, conferencistas, etc.
- Por alergias.
La faringitis crónica puede ser:
-Simple: cuando produce tos, irritación, dolor al tragar, carraspeo y existe sensación de cuerpo extraño o de presencia de secreciones en la faringe. carraspeo, tos y sensación de sequedad o de secreciones adherentes a la faringe y dolor de cuello.
- Hiperplásica o granulosa, cuando, la parte posterior de la faringe está inflamada, con granitos, enrojecida y presenta secreción abundante, densa e incolora. Casi siempre existe una sensación que obliga a tragar saliva y carraspear y hay mucha sensibilidad que produce nauseas e incluso vómitos.
- Seca o atrófica, cuando la parte posterior de la faringe está seca y a menudo presenta algunas costras de exudado. Se relaciona con cambios de temperatura o clima y las molestias suelen mejorar a la orilla del mar y aumentar en lugares secos y calientes. Los más afectados son personas adultas y ancianos.
El tratamiento consiste en la eliminación de factores de riesgo como el tabaco, alcohol, modificación de ambientes laborales, cambio de clima y la administración de antiinflamatorios y antibióticos en caso de ser ocasionada por alguna bacteria o virus y el uso de humidificadores.