El
diagnóstico se establece con el cuadro clínico y la exploración médica. En ocasiones el médico solicita análisis de materia fecal, de sangre, ultrasonidos y hasta colonoscopias y otros estudios que permitan identificar bien al microorganismo o parásito causante de la gastroenteritis.
En general, las gastroenteritis cursan solas y sin necesidad de medicamentos la persona evoluciona bien.
Lo más importante para el tratamiento de todas ellas, es la rehidratación de la persona, que ha perdido muchos líquidos por la diarrea, ya que esto puede incluso llevarlo a la muerte, por lo que si no tolera los líquidos de forma oral, es necesario y urgente introducirlos por vía intravenosa, lo que hará en una clínica u hospital.
Es importante no dejar de comer o administrar alimentos al enfermo, ya que las calorías son muy necesarias para la recuperación. A los lactantes se les debe continuar amamantando y en los niños pequeños se recomienda diluir la leche con agua hervida en los primeros biberones.
Los adultos y personas mayores deben comer alimentos blandos, verduras, frutas sin cáscara y de preferencia cocidas, caldos y jugos. Evita los alimentos grasosos, condimentados o irritantes
Los medicamentos antibióticos varían dependiendo del microorganismo o parásito que ocasione la enfermedad y el tratamiento con ellos debe seguirse según las indicaciones del médico para no tener una recaída.
Para prevenir la gastroenteritis es necesario tener mucho cuidado con las medidas higiénicas, por lo que debemos:
- Lavarnos muy bien las manos después de ir al baño o de haber manejado pañales de bebé o estar en contacto con excremento de enfermos. Lavar las manos de los niños con frecuencia durante el día, sobre todo si han estado jugando.
- Lavarnos muy bien las manos antes de tocar, preparar o consumir cualquier alimento.
- Evitar comer alimentos en la calle o en sitios en donde la higiene y preparación es dudosa.
- Evitar comer mariscos crudos o que no estén frescos y bien cocidos.
- Tomar siempre agua hervida y potable.
- Tomar abundantes líquidos diariamente.
- Lavar y desinfectar verduras y frutas antes de comerlas. Evita comer ensaladas si no se sabe bien si fueron desinfectadas.
- Lavar el cascarón de los huevos antes de abrirlos.
- Refrigerar los alimentos como quesos, leche, mantequilla, crema y carnes evitando que estén a la intemperie mucho tiempo.
- En caso de salir de viaje, hay que tomar únicamente agua embotellada con sello de garantía.
- Evitar poner hielo a las bebidas, que no se conozca su origen, así como tomar aguas frescas o paletas heladas en la calle.