Los síntomas de la enfermedad diverticular, diverticulosis o diverticulitis, pueden parecerse a los de otras enfermedades como son las úlceras estomacales, el colon irritable, la colitis, parasitosis intestinales y otras más, por lo que el diagnóstico adecuado es importante para evita complicaciones.
Otras causas de dolor abdominal pueden ser los pólipos en el colon, el cáncer de colon o rectal y los trastornos inflamatorios del intestino pueden producir heces con sangre y alterar el funcionamiento intestinal.
Cada persona puede experimentar los síntomas de la enfermedad diverticular de forma diferente, sin embargo entre ellos se pueden incluir.
- Diverticulosis: Calambres leves, distención o inflamación abdominal y estreñimiento.
- Diverticulitis: Dolor abdominal severo, aumento de sensibilidad alrededor del lado inferior izquierdo del abdomen, fiebre, náuseas, vómitos, escalofríos, calambres y estreñimiento.
La diverticulitis puede conducir a complicaciones graves que deben ser atendidas oportuna y adecuadamente para prevenir otras enfermedades y daños, entre ellas están: infecciones, perforaciones o desgarros del intestino, obstrucción intestinal o sangrado.
El sangrado de los divertículos es una complicación rara, pero cuando se presenta la hemorragia puede ser severa aunque suele detenerse por sí misma y no requerir tratamiento. Los médicos especialistas piensan que es causada por un pequeño vaso de sangre en el divertículo que se debilita y finalmente estalla y en caso de que no se detenga o sea excesiva, quizá se requiera de una cirugía para extirpar la parte del colon que está dañada.
Entre los principales peligros están la formación de abcesos, las perforaciones y la peritonitis. El abceso es un área infectada con pus que puede causar inflamación y destruir tejidos sanos. Cuando los abcesos son pequeños y se mantienen dentro del colon, se pueden drenar mediante una aguja que se inserta a través de la piel y un catéter que drena el fluído.< p> A veces para poder limpiar el abceso y evitar que se siga diseminando la pus, es necesaria la cirugía para remover parte del colon.
En ocasiones, el divertículo infectado puede perforarse, lo que permite la filtración de la pus en la región abdominal ocasionando una infección mayor muy peligrosa. Un gran abceso puede derivar en un serio problema si la infección se filtra y contamina áreas externas al colon.
Cuando la infección afecta la cavidad abdominal ocasiona una peritonitis, que es una complicación que requiere de cirugía inmediata, para limpiar la cavidad abdominal y remover la parte dañada del colon. Sin cirugía, la peritonitis puede ocasionar la muerte.
Otra complicación, es la formación de fístulas, que son una conexión anormal de tejido entre dos órganos o entre un órgano y la piel. El tipo más común de fístula se forma entre la vejiga y el colon y puede ocasionar una infección del sistema urinario. Este problema puede corregirse con una cirugía que permita remover la fístula y la parte afectada del colon y es más frecuente en los hombres que en las mujeres.
La otra complicación que puede darse es la obstrucción intestinal, que ocurre cuando se forma una cicatriz causada por una infección y que puede ocasionar un bloqueo total o parcial del intestino grueso impidiendo la evacuación de la materia fecal. Cuando la obstrucción bloquea totalmente el intestino, es necesaria una cirugía de emergencia y si el bloqueo es parcial, de todos modos se va a requerir de cirugía para remover la cicatriz, pero ésta puede ser planeada.