Diagnóstico y tratamiento

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

El médico debe revisar mediante un examen rectal el estado en que se encuentra el colon

 
El diagnóstico, se establece cuando el médico establece la historia clínica y revisa al enfermo mediante un examen rectal digital para percibir el aumento de sensibilidad, obstrucción o sangrado en el colon.

Si tiene la sospecha de diverticulosis o deverticulitis, es posible que ordene unas radiografías y un estudio llamado colonoscopía que permite revisar las paredes internas del colon por medio de un tubo flexible que contiene fibra óptica y se introduce por el ano.

También es importante el realizar un análisis de materia fecal para detectar la presencia de rastros de sangre, parásitos o bacterias.

Otro estudio que puede solicitar es el colon por enema, que permite mediante la introducción de una sonda de bario, sacar radiografías del intestino en donde el bario puede ubicarse en los divertículos si los hubiera.

El tratamiento, se determinará tomando en cuenta:
- La edad, estado de salud general y la historia médica.
- El avance y síntomas de la enfermedad.
- La tolerancia ciertos medicamentos, alimentos, procedimientos y terapias.

Debe centrarse en controlar la infección e inflamación, favorecer el movimiento intestinal y la evacuación de materia fecal y evitar complicaciones. Por lo general se recomienda una dieta rica en fibras y laxantes para evitar el estreñimiento y en caso necesario también puede incluir medicamentos para controlar el dolor, la infección, la inflamación, los espasmos.

Si el problema fuera más grave y se presentara sangrado abundante, quizá sería necesaria la hospitalización, la administración de antibióticos vía intravenosa y una cirugía para extirpar la parte del colon afectada y en casos extremos, en que todo el colon tenga divertículos infectados, será necesario extirparlo completamente, lo que puede hacerse conservando la función normal de los intestinos, mediante técnicas de recomposición del colon o de la unión de los segmentos sanos.

Para prevenir la diverticulitis, es necesario incluir diariamente a la dieta alimentos con fibra y poca grasa. Se deben suprimir muchos alimentos con semillas o condimentados y se recomiendan los complementos de vitaminas A, E, y C así como cápsulas de ajo.

Ante un ataque de diverticulosis, es necesario administrar una dieta blanda a base de purés, que no incluyan fruta o verduras crudas, bebidas alcohólicas ni cafeína. Entre los alimentos recomendados están: panes integrales, cereales, manzanas, duraznos, vegetales como el brócoli, espinaca, zanahoria, espárrago, calabazas y frijoles.

Se deben tomar también al menos 8 vasos de agua al día, para favorecer la formación de heces o excremento blando.

El ejercicio diario, por lo menos el caminar durante 20 minutos al día, ayudan a favorecer el movimiento intestinal y evitar el estreñimiento y el sobre peso y la obesidad, que son factores que permiten la formación de divertículos.

 
 
 
La colonoscopía permite la revisión del interior del intestino.
La colonoscopía permite la revisión del interior del intestino.
Foto: Agencias
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