Síntomas y signos

 
 
 
por: Redacción
Fuente: esmas.com
 

Los síntomas específicos aparecen posteriores a los de la enfermedad causante

 
La bacteriemia o infección generalizada se desarrolla rápidamente y aunque los síntomas son comunes, cada persona los puede experimentar de forma diferente.

Las bacteriemias relacionadas con procedimientos médicos, por lo general son asintomáticas.

Las que se desarrollan por efecto de una infección, pueden manifestarse con:
- Aumento de la frecuencia respiratoria o taquipnea.
- Erupciones hemorrágicas, es decir presencia de un grupo de manchas de sangre, diminutas que aparecen en la piel y que se van haciendo mayores hasta parecer moretones que se van agrupando de tal forma que forman grandes áreas de color morado y amarillento.
- Inflamación de músculos y articulaciones.
- Pérdida de apetito.
- Fiebre elevada.
- Frío y escalofríos, con tendencia a tener manos y pies fríos.
- Perder interés en el entorno.
- Irritabilidad.
- Somnolencia.
- Dolor abdominal, náuseas, vómitos y diarrea.
- Sudoración excesiva.
- Hipotensión, es decir presión baja.
- Estado de coma que puede llevar a la muerte.

Sin embargo en personas mayores y en niños, los síntomas anteriores pueden no presentarse y solamente manifestar, llanto extremo, irritabilidad en los niños y somnolencia en las personas mayores.

El rasgo más característico de la bacteriemia es la aparición de una sepsis y shock séptico, que incluyen: hipotensión e insuficiencia renal aguda con disminución de la emisión de orina.

 
 
 
Cuando las bacterias invaden el torrente sanguíneo el problema es severo.
Cuando las bacterias invaden el torrente sanguíneo el problema es severo.
Foto: esmas.com
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